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Blogs Fahrenheit 451 por Pablo Delgado

¡Están locos estos autores…!

¡Están locos estos autores…!
Pablo Delgado el

Antes de que llegasen Astérix y Obélix al imaginario del cómic de todos los tiempos, sus autores René Goscinny como guionista y Albert Uderzo como dibujante, alumbraron muchos otros personajes a lo largo de su dilatada carrera. Pasando por muchas peripecias llegaron a forjarse un nombre dentro del cómic francés en particular, para luego pasar a formar parte del ágora infinito del dibujo mundial.

Entres sus múltiples personajes destacan Benjamín y Benjamina, una pareja de jovenzuelos despreocupados y llenos de energía, que fue precursora de la que más adelante formarán nuestros queridísimos y conocidos galos: Astérix y Obélix. Tanto es así esa influencia que hasta Benjamina repite continuamente la frase «Están locos…» como la repetirá más adelante Obélix con su famosa afirmación «Están locos estos romanos».

Salvat reúne en un solo volumen con Todo Benjamín y Benjamina cuatro aventuras, además de un dossier de treinta páginas inéditas sobre los trabajos realizados por Goscinny y Uderzo hasta llegar a la creación de la revista Pilote; y las aventuras de otros héroes de cómic imaginados por sus creadores: Antoine el invencible, la familia Borrego, Nené y Chucho, la familia Cordero. Incluye también documentos inéditos y todas las aventuras de Benjamín y Benjamina, rescatadas de periódicos antiguos y restauradas con gran mimo.

En dicho volumen editado en tapa dura podemos disfrutar del humor de dos de las leyendas legendarias del cómic, con historias mordaces como la de una plancha voladora, un acalorado e histórico conflicto entre los terribles buduchús y los temidos bobós, billetes que caen del cielo. En estas historias podemos apreciar toda una evolución e influencia de un estilo como es la línea clara que representaba una realidad paralela, en la que el disfrute de cada viñeta y los diálogos está asegurado, produciendo en el lector una efervescencia por aquello por lo que estaba por llegar con las historias de Astérix y Obélix con sus «amigos» los romanos.

Un libro esencial para contextualizar la obra de Goscinny y Uderzo, ya que nos acerca a grandes rasgos, sobre su biografía artística y cómo empezaron a ganarse la vida dentro de un sector como el de la ilustración y la publicidad, ya que ella permitió a Goscinny y Uderzo se ganasen un sustento. Por eso la publicidad está muy presente en su obra. En Benjamín y Benjamina no se privan de hacer parodias de todo tipo: al anuncio de una viaje a las islas «Ballenatas» responde un «Cerrado por viaje» en el escaparate de enfrente, mientras que los cigarrillos «Pafumar» decoran los pasillos del metro. Para rematar, la actriz «Brogotte Bardy» no deja de recordar a una tal Brigitte Bardot que acaba de causar sensación en Y Dios creó a la mujer.

Para los jóvenes autores (Goscinny y Uderzo) el anuncio era su principal fuente de ingresos, tras su despido de la Agencia World Press por formar un sindicato para que se reconociese la labor de guionistas y dibujantes, y así luchar por sus derechos y no recayese todo en el beneficio en los editores. Esto me recuerda que ellos no solo lo sufrieron, ahí está también la historia de Jerry Siegel (1914-1994) y Joe Shuster (1914-1992) creadores de Superman.

Gosciny y Uderzo llegaro a trabjar par múltiples anunciantes, siempre con el humor pegado a sus creaciones. Con un dibujo humorístico convertido en dibujo realista. El talento de la pareja empezaba a hacerse notar en el sector y Goscinny en particular llamó la atención de André Fernez, el redactor jefe de Tintin. Durante ese periodo creó gran cantidad de cosas: Modeste et Pompon para Frankin, historias para Tibet, De Moor, Maréchal, Macherot, Attanasio, Berckmans… Solo en 1957 se contó una quincena de series realizadas con catorce dibujantes diferentes, cuyos guiones fueron obra de Goscinny, entre ellas estaban Lucky Luke con Morris en Spirou, la primera versión del Pequeño Nicolás con Sempé en Le Moustique y Benjamín y Benjamina con Uderzo en Benjamín.

Los talentos aunados de Goscinny y Uderzo hacía de ellos los hombres para todo de la prensa juvenil, una experiencia que les resultó muy útil para sus futuras carreras, porque ya empezaban a destacar en la parodia y en un humor basado en la incongruencia con el que dan en el clavo en sus historias. EdiFRance fue la lanzadera para un trío que formaban Charlier, Goscinny y Uderzo. Este último compaginaba los dibujos humorísticos y los realistas. Más tarde con Astérix, hará una síntesis de ambos estilos que se convertirá en un estilo propio, asociando personajes cómicos (los famosos «narices gordas») con decorados casi realistas.

En la época dorada del cómic proliferaban publicaciones destinadas a la juventud salida del baby boom de después de la segunda guerra mundial, muchas revistas soñaban con seguir el ejemplo de Tintin creando una serie emblemática a fin de elevar las ventas de su título. En este campo, Goscinny y Uderzo ya habían realizado sus pruebas, por lo que iban adelantados, con Luc Junior, que diseñaron para el semanario belga La libre Junior, y cuyas aventuras, a consecuencia de su ruptura con Troisfontaines, fueron retomadas por Greg.

El equipo de la publicación Benjamin contacta con ellos en 1956. Creada en 1929 por Jean Nohain, un artista polifacético de gran talento, la revista ofrecía cada semana las aventuras de Benjamín y Benjamina, una pareja de jóvenes héroes impulsada hasta entonces por Christian Godard. A punto de entrar al servicio militar este se la pasa a Goscinny y Uderzo, quienes, en menos de tres años, crearán cuatro aventuras que se desarrollan a lo largo de casi ciento cincuenta planchas, ahora aquí reunidas por primera vez en esta edición integral. La revista abordaba los grandes temas de actualidad y divulgaba para los más jóvenes los últimos conceptos científicos, convirtiéndose en un precursor que ofrecía a los niños una ventana original al mundo.

Para su primera plancha de Banjamín y Banjamina, Goscinny y Uderzo disfrutan del honor de la primera plana. El resto de los títulos demuestran la variedad de los temas abordados en la publicación, que ofrece a los jóvenes lectores de los años de bonanza posteriores a la Segunda Guerra Mundial la descodificación de un mundo en pleno cambio. Para esta edición integral, las páginas de Benjamín y Benjamina han sido restauradas por completo. El trazo de Uderzo se ha recuperado tras escanear las publicaciones originales de los años cincuenta, para posteriormente darle una coloración totalmente inédita creando una luz excepcional en cada una de las viñetas.

Aunque en principio Benjamín y Benjamina no era más que un trabajo por encargo, impresiona constatar con qué energía se aplicaba el tándem Gosciny/Uderzo -que ya funcionaba a pleno rendimientos desde hace cinco años de colaboraciones- a la realización de una serie que sigue conservando una notable modernidad sesenta años después de su creación. Los guiones son trepidantes y desde las primeras viñetas llevan a los dos héroes a vivir aventuras a un ritmo desenfrenado. Mientras los jóvenes Benjamín y Benjamina parecen ser los únicos seres responsables, preocupados por recuperar la calma de un mundo «normal», el guionista utiliza «infantilismos» de los pretendidos adultos para situar la incongruencia como fuente de sus gags. A esta gran inventiva de gags y aciertos de guión, Uderzo asocia viñetas de una gran riqueza visual, tanto en la magnificencia de la reoresentación de sus decorados como en el número de personajes que representa. En ocasiones, además se percibe un estilo ligeramente «franquiniano», ya que André Franquin autor belga de historietas, uno de los más importantes de todos los tiempos, iniciador y miembro de la llamada Escuela de Marcinelle, conocido por personajes como Spirou y Fantasio, fue una gran influencia en Uderzo, sobre todo en la manera de representar todo lo relacionado con la mecánica.

Una ocasión excepcional para acercarse -aún más- a las geniales figuras de Goscinny y Uderzo, ya que también hay vida más allá de Astérix y Obélix y también obras entretenidas y formidables como son Benjamín y Benjamina. Viñetas de unos autores excepcionales que estaban locos, locos por hacer cosas geniales impregnadas de buen humor y parodia.

Todo Benjamín y Benjamina // René Goscinny y Albert Uderzo / Traductores: Isabel Soto, Xavier Senín, Alejandro Tobar // Salvat // 24,90 euros // 2018

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