No a la guerra
Escoger entre el mitin mañanero del primer ministro y el chulesco desplante de su ministro de Exteriores cuál de los dos resulta más ridículo no está al alcance de cualquiera. Son precisas dotes de las que hoy no se cursan…
Escoger entre el mitin mañanero del primer ministro y el chulesco desplante de su ministro de Exteriores cuál de los dos resulta más ridículo no está al alcance de cualquiera. Son precisas dotes de las que hoy no se cursan…