Parece que aún conservo una considerable fe en la bondad de la humanidad, de la humanidad democrática, quiero decir, porque lo cierto es que me resistí a creer al hijo de Gadafi, cuando afirmó que la liberación del asesino de Lockerbie se había debido a acuerdos económicos entre Libia y Gran Bretaña. Pues resulta que es verdad. O eso parece a tenor de la información publicada ayer en el Sunday Times y que relata hoy Marcelo Justo en ABC. La carta del secretario de justicia del Reino Unido, Jack Straw, a fines de 2007, a su homólogo escocés no admite dudas (“Downing Street approved Lockerbie bomber deal”, es el título del artículo del Times). La liberación de este nauseabundo asesino era parte de un estupendo contrato entre British Petroleum y Libia. Y, a estas horas del día, aún no hay un desmentido de esa carta por parte del Gobierno británico.
Sin saber de ese sucio acuerdo comercial, mi posición era totalmente contraria a la liberación de Al-Megrahi, el asesino de 270 personas en 1988, la mayoría, pasajeros de aquel trágico vuelo de la Pan Am, y algunos, habitantes de Lockerbie, el pueblo escocés donde cayó el avión. No comparto los motivos “humanitarios” alegados por el Gobierno escocés, debido a los tres meses de vida que le quedan a este terrorista, aquejado de cáncer. No sólo porque él no tuvo compasión alguna con sus víctimas, como bien ilustra la viñeta de Morten Morland, dibujante de The Times. También, porque hay un elemento punitivo en toda pena que debe ser cumplido, sobre todo por las víctimas y sus familias. Y por otro asunto no menor, el homenaje al terrorismo celebrado en Libia por Gadafi y los suyos a cuenta de la liberación, como era más que previsible.
Pero una cosa es el debate sobre los motivos humanitarios cuyas posiciones me parecen respetables, también las que no comparto. Y otra que todo esto sea, al final, parte de un negocio. Que la memoria de 270 asesinados haya podido ser intercambiada por un contrato para British Petroleum. Y que lo hayan hecho los gobernantes del democrático y civilizado Reino Unido.
Postdata: Moratinos asistirá mañana a los festejos del 40 aniversario de la dictadura de Gadafi. ¿Qué negocio de nuestras empresas hace necesaria esa visita?
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