1. El poder del blanco.
Elegir el blanco en paredes, muebles, tapizados, cortinas o suelos, causa siempre un efecto multiplicador de la luz y el espacio.
2. Muebles a escala.
A veces, los muebles heredados pueden colmar en exceso una habitación en un apartamento moderno. Y viceversa. Vigilemos la escala: los muebles de la muñeca Barbie no le hubiesen servido a la Nancy….
3. Espejos.
Los espejos multiplican la luz y confunden la percepción que tenemos sobre un espacio.
4. Sin cortinas.
No cubrir las ventanas suele añadir amplitud a una habitación.
4. Alfombras para separar ambientes
Dividir las habitaciones con alfombras da resultado: la sensación de amplitud es inmediata.
5. Pocos cuadros
Cargar las paredes con cuadros, empequeñece las habitaciones. Si falta espacio, es mejor ser prudentes con la decoración.
6. Mobiliario compacto.
Existen curiosas alternativas para el mobiliario tradicional. Suelen aportar espacio y un uso alternativo de las distintas zonas.
7. Espacio entre muebles y paredes
Evitar racanear con las distancias entre muebles y pared, aporta sensación de amplitud.
8. Instalar puertas correderas en entradas y armarios.
Las puertas correderas, no ocupan lugar y pueden ser visualmente inexistentes. Una alternativa ganadora en casos de poco espacio.