ABC
| Registro
ABCABC de SevillaLa Voz de CádizABC
Blogs Columnas sin fuste por hughes

Madrid

Madrid
hughes el

San Isidro. Se leen hoy las acostumbradas palabras sobre Madrid. “Me acogió en su seno sin preguntar”; “me hizo suya/o sin pedirme nada”. Originalidades como “Madrid no pregunta”, “Nadie es forastero en Madrid”. Eres de Madrid desde que llegas. Eso es verdad. Una vez leí, creo que al gran tuitero Cary Gooper, que en Madrid nadie te pregunta de dónde vienes, sino dónde vives. Y eso es tan verdad, creo yo, como lo otro. En Madrid te preguntan el barrio, y sabiendo el lugar casi puede saberse cómo vives, votas, vistes, hablas, piensas, “amas” (tampoco quiero poner “follas”, es el Dilema Pons, me pasa a mí como a González Pons), etc.
La gente te pregunta dónde vives inmediatamente después del nombre, con una gran curiosidad, y esa información es procesada a una velocidad de computadora. Casi ves en el fondo de la pupila el correr de los códigos. Ya estás “data-retratado”.
En Madrid no eres extranjero, eres vecino, en todo el sentido de la expresión, y se establece un intenso clasismo que (lo vemos estos días) es de dos direcciones. Es curioso cómo al mirar al señor de Núñez de Balboa han visto palos de golf donde había escobas o bastones. El rencorcillo social y la obsesión es tan grande, el ansia (ansia viva) de hacer la caricatura es tan intensa que ven en cualquier cosa un signo de clase. En el test de Rorschach ven formas pijas, palos de golf.
Madrid es una ciudad que se echa de menos encerrado. Yo echo de menos el bar donde me tomaba el café. El dueño era de Vox y bramaba con los liberalios cuando había tertulias en la tele. A mí me divertía, claro, e iba allí a tomarme el café. En estos días he pensado bastante en él y en la suerte de su negocio. No por ser yo buena persona, sino por egoísmo. Echo eso de menos, que es bien poco. Podría decir que el Prado, o el jardín tal, o el restaurante cual, pero no: echo de menos el bar de la esquina y la compañía distante de sus lugareños. Incluso el diálogo a gritos que no había manera de evitar:
-¿Qué te pongo?
-Un café con leche.
-La lechita, ¿calentita o templadita?
-… Calentita
-¿Churrito o porrita?
-Porrita, anda. Dame una porrita…

actualidad
hughes el

Entradas más recientes