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Blogs French 75 por Salvador Sostres

Borrell

Salvador Sostres el

Borrell no tendría que dimitir por el lío de las acciones de Abengoa, sino por lo implacable que fue con lo nuestro. Me cae bien Borrell porque los malos me han caído siempre bien. Me gusta Borrell por lo mismo que le desprecio. Cayó como candidato del PSOE cuando El País le mató por su amistad -y colaboración necesaria- con los corruptos inspectores de Hacienda Huguet y De Aguiar, lo mismo que ahora le han multado con 30.000 euros por su venta de acciones con información privilegiada.

¿Mala suerte? Puede que sea mala suerte y yo de hecho confío en la integridad de Borrell. Pero es el tipo de mala suerte que un ministro no puede permitirse, especialmente uno tan altivo e intransigente, que nos ha torturado siendo el titular de Hacienda con una voluntad ejemplificadora de la que nadie escapó. ¿Hacienda somos todos, señor Borrell? De acuerdo. Pero entonces tiene usted que dimitir, pagar la multa que le reclaman, pedir perdón, y en adelante recordar su trayectoria antes de volver a atreverse a darnos cualquier lección, ni que sea la más elemental. Huguet, De Aguiar, Abengoa. Le quiero bien, don Pep, pero por mucho menos usted ha mandado a mucha gente a la cárcel, y sin ninguna consideración. Le hablan por mí miles de damnificados por su purga jacobina. Algunos con razón, y otros pues no.

Te preferí a Almunia para suceder a Felipe. Me gustó que te recuperaran como ministro de Exteriores. Pero para jugar a lo que tú juegas hay que tener un currículo que no es el tuyo, ni el mío. Nuestro humor no contempla la ortodoxia, y esto es algo que yo puedo entender, pero no los miles de sufridos contribuyentes que desearían hablar de ti en pasado. Eres increíblemente más inteligente que casi todos tus detractores, sobre todo que los tontos gritones de Podemos, que hoy piden tu dimisión. Sin embargo tienen razón y debes irte. Tú entraste en nuestra casa a punta de pistola y tienes que responder con ello con tu vida. Pistola moral, vida moral, ya me entiendes. All along the injured coast.

El chico más listo de la Pobla, la única izquierda aplicada en el centro derecha felipista, inteligencia sintáctica contra el caos independentista. Te equivocas si crees que es mi gozo darte sepultura. Yo querría un mundo sólo de personas inteligentes como tú, letales, implacables, cristalinas como tú, pero con una dignidad algo más densa que tu fina locha -fina que se rompa, como piden las chachas en el súper- de jamón en dulce.

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