ABC
| Registro
ABCABC de SevillaLa Voz de CádizABC
Blogs Vendiendo Motos por Tomás González-Martín

Valentino, el “perro” que chupa rueda de Maverick

Tomás González-Martín el

El año pasado hubo muchos enfados de pilotos que vieron cómo Valentino chupaba rueda de Maverick, que no era compañero de equipo, ante la permisividad del español. El italiano, que ya no está para todos los trotes, obtuvo así mejoras en las posiciones de parrilla de varias carreras. El veterano campeón utiliza todas las argucias para avanzar, pues desde 2008 ha sido más lento que Lorenzo, que Stoner, que Márquez y ahora que Viñales.
A Viñales no le importó demasiado aquella situación. Se hablaba de él. Y todos sabían que ambos serían compañeros de equipo en Yamaha esta temporada. Ahora, la situación ha cambiado radicalmente.
Ha cambiado totalmente porque Viñales y Rossi, Maverick y Valentino, son rivales directos por el título. Y no hay mayor enemigo que tu compañero de equipo obligado. Ha llegado el gerundense a lomos de la M1 y ha superado al número 46 en los entrenamientos de Malasia, hace unas semanas, y ahora, en la sesión de ayer en los entrenamientos de Phillip Island, en Australia. Si Valentino le superó el primer día, con Márquez en cabeza, en la segunda jornada hubo dominio total del nuevo fichaje de Yamaha. Pero ese mejor tiempo del viejo campeonúisimo llegó gracias a chupar rueda del joven español recién llegada a la magan escudería.
Rossi obtuvo buenos cronos en la primera sesión porque siguió una vez más a Viñales durante dos giros que le permitieron rebajar su registro. Y ya no le admiten vivir de chuparuedas. A Maverick le marcan el dibujo de un perro en su pizarra cuando pasa por meta para indicarle que Valentino se pega a su rebufo. Sucedió en Philip Island, sí. Hay fotos bien claras. A Viñales le ponen L1 y el dibujo de un perro con una pata levantada, en postura de acechar una presa.
El gerundense vio tarde esa pizarra con el perro al acecho el primer día de ensayos. Su bondad permitió que su colega, su máximo rival, lograra cronos inesperados. Se aprovechó de él. Después de saber eso, ya no pasó ni una. Cuando ve el perro en la pizarra, Viñales frena ¡Rossi, para lo que has quedado!

Otros temas
Si quieres ponerte en contacto conmigo:

Entradas más recientes