La frase del día de Rubalcaba: “Rajoy intentó ganar hace cuatro años con la niña y ahora va a intentar hacerlo con la prima“.
Ay! Rubalcaba está desafortunado en esta campaña incluso en su especialidad, en las dentelladas al adversario. Menta al diablo, a la prima, y todos los ojos se dirigen a él mismo, no a Rajoy. De la niña de Rajoy pocos se acuerdan. Pero a la prima la emparentan directamente con Rubalcaba y su Gobierno.
La prima es la desagradable herencia del Gobierno de Rubalcaba y Zapatero para los españoles y el futuro Gobierno. Y tiene forma de desconfianza brutal de los inversores en España, en su capacidad de crecimiento económico y en sus recursos para devolver lo prestado. Y, como consecuencia, unos intereses que van a ahogarnos durante mucho tiempo.
Y la prima de Rubalcaba, la más gorda de Europa en el día de hoy (como puede verse en el gráfico de Bloomberg y El País), ha llegado a estas dimensiones corporales, no por capricho, sino por la alimentación recibida por el Gobierno socialista en forma de una nefasta política económica.
Rubalcaba