ABC
| Registro
ABCABC de SevillaLa Voz de C√°dizABC
Blogs Cosas del cerebro por Pilar Quijada

Contar hasta diez

Contar hasta diez
Pilar Quijada el

 

Diez segundos. Ese es, aproximadamente, el tiempo que tarda una informaci√≥n en pasar desde nuestro cerebro emocional, m√°s primitivo, al racional, la corteza cerebral, m√°s evolucionada. Este tiempo marca la diferencia entre actuar impulsivamente o de forma m√°s meditada, es decir, literalmente, “pens√°ndolo dos veces”.

Contar hasta diez antes de responder a algo que consideramos una gran afrenta o amenaza es un √ļtil consejo que en muchas ocasiones conviene seguir, pero no siempre… Un ejemplo, imagine que va paseando por el campo y le parece ver una serpiente, uno de los est√≠mulos en el “top ten” de los que m√°s miedo despiertan. Esta informaci√≥n visual se procesa r√°pidamente en una estructura situada en el centro de nuestro cerebro llamada t√°lamo. Por ella pasa toda la informaci√≥n que recibimos del exterior procedente de nuestros sentidos, a excepci√≥n del olfato.

Desde¬†el t√°lamo, la informaci√≥n percibida toma¬†un camino r√°pido que la lleva a otra estructura cerebral, la am√≠gdala, que emite una respuesta inmediata. Esta v√≠a¬†r√°pida¬†nos prepara para la “lucha o huida”, pero a cambio es menos precisa, porque el t√°lamo transmite una informaci√≥n muy burda: “detectado objeto curvo y delgado”. Con estos datos, la am√≠gdala emite una respuesta ancestral de huida muy √ļtil en situaciones de emergencia cuando no hay tiempo para “pensar” mucho. Podr√≠a ser una serpiente. Est√° en juego la supervivencia y el objetivo es ponerse a salvo.

Adem√°s de tomar esta “salida de emergencia”, de forma paralela la informaci√≥n que ha llegado al t√°lamo sigue un segundo camino, algo m√°s lento, pero m√°s meditado. Su destino ahora es la corteza cerebral, encargada de emitir respuestas m√°s elaboradas. La diferencia es que ahora se emplea m√°s tiempo para procesar lo que hemos visto y obtenemos una imagen m√°s n√≠tida. La corteza visual nos aclara que lo que lo que nos ha sobresaltado no es m√°s que una cuerda enroscada. Falsa alarma. Pero si hubiera sido una serpiente venenosa nos habr√≠a salvado la vida. En cierto modo, nuestro sistema nervioso act√ļa con “coeficientes de seguridad”, que garantizan la supervivencia, de igual modo que en arquitectura, cuando se calculan las cargas que puede soportar un edificio, se establecen umbrales mucho m√°s bajos que los que en realidad puede soportar una estructura. As√≠ que garantiza que el edificio no se caer√° por alguna circunstancia adversa.

Amenazas psicológicas

En casos como este, est√° claro que contar hasta diez no es lo m√°s adecuado. Lo “saludable” es dar un salto sin pens√°rselo dos veces. Pero por lo general no solemos encontrarnos con muchas serpientes en nuestro d√≠a a d√≠a. Sin embargo, hay otras amenazas de tipo psicol√≥gico, que ponen en marcha rutas parecidas que desembocan en una respuesta de lucha o hu√≠da, igual que una amenaza f√≠sica. Por ejemplo, la valoraci√≥n de nuestro trabajo por parte de nuestro jefe, o en el √°mbito familiar, la respuesta a una cr√≠tica.

Aqu√≠ s√≠ que conviene respirar hondo y contar hasta diez. El motivo es que, el aprendizaje emocional, la forma en la que respondemos en situaciones que consideramos amenazantes, aunque sean psicol√≥gicas, depende de rutas que no pasan por la corteza cerebral, como explica Joseph Ledoux en “El cerebro emocinal”. Y la corteza cerebral, tambi√©n denominada neoc√≥rtex, es la estructura responsable del pensamiento, el razonamiento y la consciencia. Por eso, en estos casos, antes que contestar impulsivamente (v√≠a am√≠gdala), es preferible contar hasta diez y dar tiempo a la corteza cerebral para que elabore una respuesta m√°s meditada.

Otros temas
Pilar Quijada el

Entradas m√°s recientes