Salvar los medios de comunicación

Salvar los medios de comunicación

Publicado por el Jan 20, 2016

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La creación de los medios de comunicación ha supuesto un avance tremendo para la humanidad, un avance que ha permitido que el ser humano esté entretenido e informado sobre lo que pasa a su alrededor y pueda opinar, reflexionar e ir adquiriendo una cultura que no seria posible si no se tuviera acceso a ellos. La información nos puede hacer más libres, por eso su búsqueda es imprescindible y debe ser tratada como una búsqueda que nos permita llegar a la verdad. Una verdad que los medios tienen que transmitir con un rigor y una calidad objetiva y así, no confundir a la sociedad. Por ello, los medios de comunicación deben ser tratados como lo que son, soportes por los que a través de ellos se pueden cambiar culturas, políticas, sociedades y por tanto, tienen que ser tratados como parte muy importante de las sociedades modernas.

Llevamos muchos años sufriendo una crisis que afecta a parte de ellos, como son los periódicos y revistas. La historia de los medios de comunicación está marcada por crisis recurrentes de diversa índole. Desde la aparición de la televisión en detrimento del cine y la radio, que auguraban el fin de estos dos; y ahora con internet en perjuicio del papel. ¿Puede aprovecharse la revolución digital para refundar los medios de comunicación y la democracia sobre nuevas bases? Una pregunta muy interesante que plantea en la presentación realizada por Thomas Piketty del libro de Julia Cagé (investigadora especializada en política económica e historia de la economía y profesora del Instituto de Estudios Políticos de París) “Salvar los medios de comunicación” editado en Anagrama. Cagé nos presenta diversos modelos económicos para salvar a los medios de una muerte informativa que les va llegando poco a poco. Esa muerte informativa empieza a acechar cuando prevalece lo económico sobre la verdad informativa y de calidad. En este libro, una vez leído, aprecias que puede haber salida a esta crisis que sufren los medios en papel y te transmite cierto optimismo a través del desarrollo de un nuevo modelo para los medios de comunicación en la era digital, basado en el reparto de poder y la financiación participativa.

Los medios están acabando en manos de los grandes bolsillos, a costa de la calidad y la independencia. Estos “salvadores” tienen tendencia a reducir efectivos y la mala costumbre de abusar de poder, en algunos casos. Cómo solucionarlo: limitando el poder a través de modelos alternativos, como las Fundaciones y Asociaciones, en las que los generosos donantes no pueden recuperar sus aportaciones (el capital es permanente) y no comportan derechos de voto. El limite de este modelo es cierta rigidez. O pasar a otro modelo como la sociedad de medios de comunicación sin ánimo de lucro, intermedio entre el de la fundación y el de la sociedad de acciones que prevalece actualmente en la mayoría de los medios de comunicación. En España ya se han dado ejemplos de sociedades participativas en las que el poder accionarial está limitado y prevalece la financiación a través del micromecenazgo o crowdfunding.

La información se recoge, se transmite y se duplica, pero esa información -cuya producción es muy costosa- se reproduce sin pagar, por lo que Cagé propone un modelo de gobernanza y de financiación que permita a los medios de comunicación evitar los peligros que se ciernen sobre ellos. Unos peligros, como la muerte informativa por la falta de independencia, rigor, objetividad y búsqueda de la verdad y por la falta de medios humanos (periodistas) que busquen la noticia para contar a la sociedad lo que está ocurriendo y no se encuentren ninguna traba para expresar lo que está ocurriendo. Por lo que hay que encontrar una alternativa intermedia al capricho de un millonario que adquiere un medio y la propiedad exclusiva de sus trabajadores (sociedades cooperativas). Una alternativa que sea innovadora y adaptada a la realidad de los tiempos. Una nueva forma de participación en el capital, con reparto del poder de control y de decisión. Una nueva forma de democracia accionarial.

Para superar estas contradicciones económicas, el libro presenta el modelo de “sociedad de medios de comunicación sin ánimo de lucro”, a medio camino entre el estatuto de fundación y el de sociedad por acciones, que combina actividad comercial y sin ánimo de lucro. Permitiendo garantizar la financiación de los actores mediáticos congelando su capital y limitar el poder de decisión de los accionistas exteriores mediante la adopción de estatutos restrictivos.

Un modelo económico necesario que debe permitir al periodismo actual buscar la verdad y contarla de forma inteligente, interesante y crítica. A esto contribuye asegurar la competencia entre medios, aunque eso no signifique que a mayor número de medios de comunicación mayor será la objetividad. Asegurar esa competencia supone garantizar el pluralismo idelógico y la libertad de información; en cierta medida, significa incluso favorecer la emergencia de la “verdad”. Un medio de comunicación (o grupo de medios) que se hallara en una posición de monopolio representaría un peligro para la democracia.

En definitiva, Julia Cagé consigue en este elocuente y didáctico ensayo, que nos replanteemos la posición de los medios de comunicación frente al control del poder económico y la publicidad para conseguir un equilibrio en el que el principal objetivo de los medios de comunicación sea prestar un servicio de interés público y por lo tanto, el Estado debería entrar, no a formar parte sino en forma de ayudas al sector para que en caso de necesidad no muera la información libre, de calidad, independiente e indispensable para el debate democrático y no a favor de la maximización del beneficio y el reparto de dividendos entre sus accionistas.

“Salvar los medios de comunicación” //  Julia Cagé // Anagrama //  14,90 euros

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