Sin la sombra de las torres

Sin la sombra de las torres

Publicado por el Mar 20, 2015

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A día de hoy hemos leído, visto y escuchado multitud de noticias y teorías de los atentados del 11 de septiembre de 2001 sobre las torres gemelas de Nueva York. Nos han dado múltiples puntos de vista a través de opinión, libros, cine. Pero hay una visión de uno de los más celebrados dibujantes que hay en la actualidad Art Spiegelman, que como miles de neoyorquinos, fue testigo junto a su mujer, de los ataques desde su casa, en un barrio del sur de Manhattan. Su hija adolescente había empezado a ir a un colegio que estaba muy cerca de las torres gemelas, además habían vivido durante años en la zona afectada. El horror al que sobrevivieron aquella mañana sirvió para que Spiegelman desplegara toda su furia crítica hacia la gestión del gobierno de los Estados Unidos y el uso político que hizo de los atentados. “Sin la sombra de las torres” editado por Rervoir Books es la denuncia de Spiegelman a la gestión del gobierno americano del atentado del 11-S.

Spiegelman es un historietista estadounidense nacido en Estocolmo (Suecia) hijo de una familia judía polaca. Procedente del underground y consciente de las corrientes artísticas contemporáneas, se convirtió a principios de los años 80 en uno de los más influyentes historietistas alternativos de su país, tanto por su obra propia (entre la que destaca Maus, en la que denunció el Holocausto a partir de la experiencia vital de sus padres judíos perseguidos por los nazis, ganadora del Pulitzer en 1992) como por su trabajo de editor y de estudio del medio a través de la revista Raw.

Había pasado la mayor parte de la década previa al cambio de milenio tratando de no dibujar cómics, pero desde 2002 hasta septiembre de 2003 se dedicó a lo que acabaría siendo una serie de 10 páginas de gran formato sobre el 11-S y sus repercusiones. En principio tenían que ser semanales, pero para terminar muchas de ellas tuvo que emplear al menos cinco semanas, así que incumplió las entregas mensuales. Spiegelman era colaborador asiduo en The New Yorker, de hecho la portada de “Sin sombra de las torres” es la que realizó para la publicación días después de los atentados, pero esa relación empezó a truncarse previo al 11-S, y se intensificó cuando volvieron a la normalidad mucho antes que el.

En 2002 su amigo Michael Naumann, director y editor del periódico semanal de origen alemán Die Ziet, le propuso hacer una serie de páginas sobre el tema que quisiera. La serie tuvo cabida en la mayoría de los ilustres periódicos y revistas europeos que encontraron la forma de dar cabida a su gran formato. Mientras que en Estados Unidos la acogida fue muy fría, repercutiendo directamente en su trabajo como colaborador de forma negativa, The New York Review of Books hasta The New York Times, además de The New Yorker, huyeron despavoridas cuando les ofreció dichas páginas. Solo se publicaron en el semanal Forward (periódico escrito en yidis, venido a menos).

En las páginas de “Sin sombra de las torres”, se refleja la idea de que se está desviando la atención de todo lo que ocurrió, una idea que surgió en parte por la falta de clamor popular contra los atropellos que se estaban cometiendo en el recorte de las libertades sociales. Las láminas de gran formato son un diario a cámara lenta de lo que experimentó y sintió en ese día, a través de los dibujos a todo color y los textos elaborados brillantemente de forma crítica y que están enmarcados en las viñetas en secuencias no lógicas, transmiten esa impaciencia, originalidad y ruptura que lo llevaba, como a casi cualquiera, a una melancolía y rabia por lo sucedido. Sus viñetas son un arte que se leen y se ven al mismo tiempo, que están más cerca de la poesía que de la prosa.

Además el volumen integra la interesantísima historia periodística con el relato del nacimiento de la tira cómica, creada por Joseph Pulitzer y Randolph Hearst que la alumbraron como subproducto de la encarnizada guerra de tiradas de sus respectivos periódicos. La guerra fue a más por la tergiversación de la información durante y antes de la guerra de Cuba. Aquel sensacionalismo se denominó “periodismo amarillista” y su emblema fue el Chico de Amarillo, dibujado por George Luks, primera estrella del cómic.

“Sin la sombra de las torres”, es una obra de culto, no solo por las grandes ilustraciones que lo componen llenas de vida, fuerza y sobre todo angustia, sino también por la crítica mordaz que hace Spiegelman del gobierno de los Estados Unidos que estaba en el poder en esas fechas calificándolo de ilicito.

“Sin la sombra de las torres” // Art Spiegelman // Precio: 29.90 € // Reservoir  Books (Reservoir Gráfica)

Sin la sombra de las torres portada

 

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Bienvenido al magnífico y excéntrico mundo del diseño gráfico, a la imaginación de la ilustración, a la puesta en escena de la fotografía, a la pincelada sutil del arte, a la grandiosidad de la arquitectura y todo ello relacionado y puesto en común en ese formato con obsolescencia programada, o no, que es el papel.Más sobre «Fahrenheit 451»

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