Aprovechando que pasaba por el kiosko, he vuelto a ver ‘Zelig’. Es una pelÃcula increÃble, que se alinea fácilmente en el surrealismo más extremo, en la comedia más disparatada o en el drama humano más atroz. Ver la cara de indio de Woody Allen, al lado del otro indio al que ‘camaleonea’ es sencillamente desolador, pero muy gracioso. La inteligencia que hay en cada esquina de la pelÃcula es impresionante, y la sensibilidad, también, a pesar de que sea una pelÃcula desapasionada, que esconde sentimientos dentro de bromas y de frÃos razonamientos. El personaje de Leonard Zelig es un tratado de filosofÃa detrás de un gesto de mofa, de perplejidad. ¿Cuánto de él tendremos nosotros?… Y dándole vueltas veo que un blog es el territorio más apropiado para los Zelig, personas que adquieren otra personalidad, que se transforman, que se acoplan… En fin, creo que mientras escribo esto se me ha puesto cara de indio.