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Blogs Fahrenheit 451 por Pablo Delgado

Sociedad morbosa

«Sabrina» es el primer cómic en llegar a ser finalista del Man Booker Prize. Un análisis inteligente y escalofriante de la naturaleza de la confianza y la verdad en la era internet

Sociedad morbosa
Pablo Delgado el

El mundo se encuentra cada vez más interconectado. Una conexión permanente que hace de la comunicación digital una guía esencial en nuestro día a día y en la que actualmente nos relacionamos y trabajamos prácticamente sin descanso con ella. Y lo que viene (el 5G). La nueva tecnología móvil va a hacer que esa interconexión sea aún más permanente y de mayor calidad, propiciando una reacción en cadena, que va a dar como resultado comunicaciones mucho más efectivas.

Todo este avance tiene sus pros y sus contras. Creo yo, que tiene más ventajas que inconvenientes, por ser herramientas digitales que facilitan nuestra vida, pero como todo, en exceso se puede volver en contra. Ahí están los comentarios en redes sociales, el compartir fotografías con cualquiera, informarse con fuentes poco fiables que lleguen a distorsionar y condicionar nuestra conducta y forma de pensar, enviar vídeos, etc. ¿Dónde se encuentran los límites? ¿Vale todo?

En esta sociedad actual del consumismo y de la cultura de la imagen, ésta -la imagen- es tan potente que puede incluso llegar a derrocar gobiernos, como hacía antes la palabra. Esa acción en la que un solo gesto de nuestro dedo y a través de un dispositivo móvil que tengamos a nuestro alcance, puede llegar a cambiar el rumbo de una vida hasta la de millones.

Sobre esta base trata el magistral cómic realizado por Nick Drnaso y titulado Sabrina (Salamandra Graphic), una pastoral gráfica que fue nominada al Man Booker Prize en 2018. En ella se relata la desaparición de Sabrina Gallo, una mujer de 27 años que al volver de su trabajo no se supo más de ella. A partir de ese momento comienza la historia de quienes se quedan: su hermana, su novio y un viejo amigo de éste. Cuando la filtración de un vídeo sobre Sabrina se hace viral, este trágico suceso se convierte en una gran conversación a nivel nacional que dará pie a teorías de la conspiración, noticias falsas y especulaciones sobre el dolor y la pérdida. Y sobre todo, el morbo de si ver o no el vídeo.

La pregunta que se va quedando nada más empezar a leer es ¿dónde se encuentra Sabrina? Una duda que hace al lector meterse de lleno en esta segunda novela gráfica de Drnaso y que comienza como un día normal en la vida de una persona, para luego pasar a ser un misterio. Según se va desarrollando la obra muy pronto queda claro que su interés no radica tanto en el destino de Sabrina como en el impacto que su muerte tendrá en quienes la rodean, sino en el particular, en Sandra, su hermana y en Teddy, su novio y el amigo de éste. Drnaso quiere mostrar un proceso y resultado: sobre la víctima de un crimen violento altamente publicitado y es alguien a quien se ama. Con Sabrina desaparecida, Drnaso se permite pensar lo impensable; los peores temores de uno sobre la desaparición de un ser querido y que se abordan directamente y, en la mayoría de los casos, se realizan de manera sombría y resuelta. En ningún momento cae en el cliché o sensacionalismo, sino en la crítica hacia ese morbo social, mostrando y no mostrando con inteligencia, los recursos de una trama trepidante.

Una vez desaparecida Sabrina, Teddy (el novio), se desplaza a casa de su amigo de la infancia para quedarse con él. Calvin Wrobel, es un soldado recién separado de su esposa e hija, que trabaja por las noches en una base de la fuerza aérea de Colorado. Instalado en una rutina algo depresiva y prolongada intenta reconducir su vida pensando en trasladarse dónde se encuentra su familia. Desde el primer día que llega Teddy, los dos amigos están distantes y descubren que prácticamente no pueden hablarse. Después del trabajo, Wrobel se retira a la cama donde visualiza las redes sociales en su portátil; Teddy pasa sus días encerrado en la habitación de la casa de Wrobel, escuchando a un locutor de radio que ha conseguido seguidores al afirmar que la mayoría de los actos de terrorismo son organizados por un gobierno ansioso por despojar a los estadounidenses de su libertad.

Sabrina, ha obtenido un extraordinario elogio, por parte de la crítica que la describe como una obra maestra que combina todo el poder político de una polémica con la «delicadeza de un arte verdaderamente grande». Su narrativa toca con perfecta facilidad temas contemporáneos como noticias falsas, el aislamiento producido por la era digital, las teorías de conspiración y el control de las armas.

La historia transmite el sufrir esa ansiedad y pesadilla paranoica, junto a las condiciones que influyen en un tono tenso y desconfiado. Por lo que leer Sabrina es una experiencia similar a ver una película. ¡Atrapa! Junto a la gran estética gráfica de tonos pastel y trazos contundentes rodeados de sutileza, dotan un valor añadido a la obra que desde la gran estructura narrativa organizada a modo de suspense y junto a los silencios gráficos en los que parece que se para cada viñeta según se va haciendo la lectura, es como si las luces se hubieran apagado al alrededor y el lector es absorbido como si estuviera en una gran sala de cine.

No se desperdicia ninguna línea de sus diálogos y silencios: la historia se percibe como una red envolvente, como si estuviera sucediendo en la vida misma, con momentos de gran emoción contenida en unos personajes, que sufren una angustia e impotencia ante la incertidumbre. Un libro que presta una fuerza gráfica y expresiva de gran calado: su fuerza moral. El libro hace la pregunta: ¿cómo permitimos que esto sucediera? Y ¿cuándo llegaremos a entender lo que nos están haciendo?

Varias historias paralelas con un mismo hilo conductor y de crítica social, que hace de este cómic uno de los mejores de la última década. Lo valioso de este libro es que no es una historia de un crimen como otro cualquiera; es un análisis perspicaz y escalofriante de la naturaleza de la confianza, de la verdad y la perversión de ambos en la era de Internet, y especialmente en una era que viven los Estados Unidos como la de Donald Trump. Una historia que se desarrolla desde las emociones inciertas e impredecibles de la experiencia vivida hasta las pequeñas paranoias.

En última instancia, la narrativa invita sutilmente al lector a teorizar sobre el destino de Sabrina, «incriminándole» en el proceso mismo que impulsa la historia en sí. Una historia que se cuenta completamente en imágenes, especialmente porque Sabrina es un libro que te tonifica la mirada, la crítica y el pensamiento.

«Sabrina» // Nick Drnaso // Salamandra Graphic // Traducción de Carlos Mayor Ortega //  2019 // 24 euros

Cómic

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