Así se ha fotografiado líder de los socialistas alemanes, Peer Steinbrück, en el suplemento de un periódico alemán. Y encantado de hacerlo, con la justificación de que con ese gesto resumía su opinión sobre Silvio Berlusconi.
No fue un momento de tensión, o de acoso, o de reacción encendida a unos insultos. Fue la reflexionada respuesta de quien aspira a la dirección de Alemania en las próximas elecciones del día 22 de septiembre. Así es, en estado de calma, el líder de los socialistas alemanes.
Antes de la peineta, la intención de voto del SPD estaba en el 25% frente al 39% de los demócrata-cristianos, porcentaje que podría permitirle gobernar en coalición con los Verdes y La Izquierda. O en coalición con la propia democracia cristiana de Merkel.
Después de la peineta, hay muchas críticas, pero muchas justificaciones, porque aquello que en Bárcenas, por ejemplo, se consideró intolerable, es, según algunos, propio de la naturalidad del líder socialista alemán.
Y el día 22 veremos si la peineta a lo Bárcenas del líder alemán se confirma con un gesto natural y simpático del socialismo o como una vulgaridad que lo equipara al Berlusconi que pretendió rechazar.
