Lo que “más molesta” e “incomoda” a Alfredo Pérez Rubalcaba “es la cantinela de que el PP y el PSOE son lo mismo”. Lo dijo ayer en un foro sobre el Estado del Bienestar en Albacete. También explicó que se trata de una estrategia política de UPyD e IU que hace daño al PSOE y beneficia al PP. Y llamó a reivindicar que no, que “no somos lo mismo”. Es decir, llamó a seguir haciendo lo mismo que hasta ahora, política de confrontación con el PP y de guiños a la extrema izquierda, con el resultado de que los votantes comienzan a preferir al representante auténtico de la extrema izquierda que es IU. Algo parecido a lo que le ocurre a CIU en Cataluña, que de tanto hacer guiños a Esquerra Republicana, los votantes comienzan a preferir a ERC, al más radical.
El auténtico problema del PSOE no es que lo confundan con el PP sino que lo confundan con IU. Su principal agujero de votos está en el centro y no en la extrema izquierda, como ya se comprobó en las pasadas elecciones generales. Y el mismo problema tendría el PP si intentara parecerse a un partido de extrema derecha, partido que, para su suerte, no existe en España, o no existe con la mínima relevancia electoral. Porque la gran mayoría de votantes, en España como en el resto de Europa, están en el centro-izquierda o en el centro-derecha y no en los extremos.