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Blogs De bacterias y batallas por Gonzalo López Sánchez

¿Hasta dónde puede llegar la epidemia de zika?

¿Hasta dónde puede llegar la epidemia de zika?
CDC/ Cynthia Goldsmith
Gonzalo López Sánchez el

Algunos virus pueden pasar desapercibidos durante decenas de años. Pero en un momento dado, los movimientos de población o el contacto con animales pueden convertirlos en los impulsores de enfermedades emergentes. Entonces, estos minúsculos microbios pueden cruzar océanos y colonizar nuevos continentes, transformando todo a su paso y a veces generando nuevas e impredecibles enfermedades.

América del Sur ha sido víctima durante años del dengue y el chikungunya, y, desde 2015, de un nuevo tipo de virus: el zika. Este patógeno, procedente de Asia y África, no había causado epidemias reseñables hasta 2007 y, sobre todo, 2013, cuando causó unas 32.000 infecciones en la Polinesia Francesa, en pleno Pacífico. Pero en mayo de 2015 se detectó en Brasil, y en febrero de 2016 ya se ha extendido por 33 países. Por ello, es el momento de prepararse para una nueva enfermedad.

En el 80% de los casos el zika no provoca síntomas, y cuando sí los provoca estos son leves y similares a los del dengue (fiebre, dolor, sarpullidos). Pero lo preocupante es que allá donde ha habido zika, los científicos han registrado un aumento inusual de problemas neurológicos entre la población. Así ocurrió ya en la Polinesia Francesa, y así está ocurriendo ahora en Brasil, la puerta de entrada del virus a América del Sur.

Brasil ha reportado un incremento notable de casos de microcefalia en bebés y unos cuantos países también han registrado un leve incremento de casos de síndrome de Guillain-Barré. Aunque aún no se ha demostrado la relación entre el virus y estas enfermedades, hay sospechas notables de que el microbio podría causarlos.

Sea como fuere, la carrera entre el virus y los científicos ya ha comenzado. A medida que la epidemia avance, los afectados darán testimonio del alcance y gravedad de la nueva enfermedad del zika. Los investigadores tendrán que recoger pruebas para entender cómo avanza este virus y cómo se le puede detener. De momento, Brasil será la vanguardia de esta nueva guerra, porque le ha tocado el desgraciado privilegio de afrontar la microcefalia y el mayor número de infecciones.

Poco a poco se van descubriendo cosas, y ya han aparecido indicios de transmisión de zika por vía sexual y por donaciones de sangre, entre otras. Mientras se confirma, lo que parece seguro de momento es que la primera línea de defensa será la contención de los mosquitos transmisores de la enfermedad, el Aedes albopictus (mosquito tigre) y el Aedes aegpyti.

Stephen Higgs Foto: Universidad de Kansas

Stephen Higgs es experto en enfermedades infecciosas. Además de investigador en la Universidad de Kansas, es presidente de la «American Society of Tropical Medicine and Hygiene» y editor jefe de la revista «Vector-Borne and Zoonotic Diseases». En concreto, su trabajo se ha centrado en las interacciones entre mosquitos y vertebrados, por lo que conoce bien el comportamiento de virus similares al zika que usan los insectos como vectores. En esta ocasión, respondió a varias preguntas sobre el zika a través de correo electrónico:

-¿Es la epidemia de zika un asunto preocupante?

La epidemia es realmente muy preocupante, a causa de la velocidad de su dispersión, el número de infecciones y, por supuesto, la posible relación entre ciertas enfermedades graves y este virus. Me refiero a la posible relación entre la microcefalia y el síndrome de Guillain-Barré, que aún tiene que ser investigada en profundidad. También es preocupante la aparente transmisión sexual del zika, porque es muy inusual que un flavivirus se comporte así.

-Teniendo en cuenta la amplia distribución de los vectores de la enfermedad (los mosquitos Aedes aegypti y Aedes albopictus), ¿hasta dónde puede llegar la epidemia?

El virus puede aparecer en cualquier parte donde estén presentes esos vectores y donde haya personas susceptibles a la enfermedad. Esta es un área realmente amplia que podría igualar a la zona donde está presente el dengue.

-Los mosquitos comunes (del género Culex), ¿también pueden transmitir la enfermedad?

No estamos seguros aún. Hay que investigarlo.

-¿Cuáles son los riesgos de una dispersión tan amplia?

Cuando un virus se encuentra con nuevos hospedadores –criaturas a las que infectar para crecer a costa de ellas– que no han “evolucionado” en su compañía, pueden aparecer consecuencias más severas que en regiones endémicas –donde los hospedadores sí que han evolucionado en compañía de estos virus–. A lo largo de la historia, cuando una enfermedad llega a una nueva región, la población nativa (ya sean animales o personas) puede sufrir enfermedades con más síntomas que aquellos que padecen ese mal en las regiones endémicas.

-Hasta ahora, hay evidencias de transmisión perinatal –de madres gestantes a fetos–, de contagios por transfusiones de sangre e incluso por vía sexual. ¿Es la enfermedad del Zika muy contagiosa?

No diría que es muy contagiosa, porque por lo que sabemos no se transmite a través de aerosoles –vía aérea, como la gripe– pero ciertamente está asociada a otras vías de contagio además de la picadura de mosquitos.

-¿Se extenderá la microcefalia a otros países, aparte de Brasil?

No hay razones para pensar que esto no ocurrirá. Pero realmente no lo sabemos, ya que aún no ha sido demostrado que el virus esté causando la microcefalia.

-Es frecuente que los flavivirus (como el zika)  causen anomalías neurológicas?

Algunos flavivirus son encefalíticos porque infectan el sistema nervioso. Por ejemplo, esto ocurre con los virus japonés de la encefalopatía.

Biología

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