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El Real Madrid confía en el VAR para acabar con los múltiples perjuicios en los clásicos

El Real Madrid confía en el VAR para acabar con los múltiples perjuicios en los clásicos
-FOTODELDIA- GRA095. BARCELONA, 14/08/2017.- El delantero portugués del Real Madrid Cristiano Ronaldo reacciona tras ser expulsado anoche durante el partido de ida de la Supercopa de España disputado en el Camp Nou de Barcelona. El Real Madrid recurrirá la segunda cartulina amarilla que recibió Cristiano Ronaldo en la ida de la Supercopa de España, en el Camp Nou ante el Barcelona, a la espera de que reciba una sanción de cuatro partidos en aplicación del artículo 96, por empujar al colegiado De Burgos Bengoetxea. EFE/Toni Albir
Tomás González-Martín el

 Golazo de Bale. Penalti inventado de Keylor al cuentista Luis Suárez, en jugador más antideportivo de la liga española desde hace cuatro años. Falta clara a Varane por parte Luis Suárez, ese delantero que parece el paraguayo Fernández por sus agresiones y patadas a los defensas, permitidas por los árbitros genuflexos ante el Barcelona de la eterna era Villar. Y la expulsión de Cristiano, injusta e indignante, saldada con cuatro partidos de suspensión, como ejemplo supremo de los vergonzantes y vergonzosos agravios sufridos por el Real Madrid en los clásicos. El Real Madrid de Lopetegui espera que el duelo del domingo sea diferente.

Será el primer gran enfrentamiento de los dos grandes con el VAR. El Madrid espera que “el VAR acabe con el BAR que Villar abrió en favor del Barcelona” desde que los votos del fútbol catalán le dieron la presidencia desde el año 2004, cuando Gerardo González Otero intentó eliminar la mafia interna de la Federación. Me niego a llamarla española en esa larga etapa, porque daba vergüenza. Villar fue encarcelado, acusado, imputado, y el último regalo al Barcelona fue la expulsión de Cristiano en el Camp Nou en la Supercopa de España y la sanción por cuatro partidos, que afectó a la Liga.

Hoy, en el vestuario madridista esperan que el VAR ponga el fútbol en la justicia. Y para intentar salvar a Lopetegui necesitan un arbitraje justo, no la desvergüenza vivida en los últimos años, con Sánchez Arminio como penoso ejecutor de las órdenes de Villar. El Real Madrid acudirá más tranquilo en el capítulo arbitral, aunque tampoco se fía, porque el VAR también abre la puerta del “bar antiguo de Sánchez Arminio” cuando al colegiado de turno y al jefe sentado en el VAR de Las Rozas les interesa y no juzgan una acción porque no les da la gana.

Lo que está claro y demostrado es que el Real Madrid ha sido gravemente perjudicado en los clásicos desde hace tiempo. Las dos últimas veces, en los encuentros de Liga y de la Supercopa de España. Ahora los penaltis se deben pitar (se espera), los goles legales se darán (como el de Bale en el Camp Nou, anulado porque el árbitro quiso ayudar al Barcelona y salvarle de una derrota) y las agresiones, menosprecio y paradas del deportivo Luis Suárez se castigarán (eso sí que no se lo creen).

Pero el Real Madrid no puede olvidar las veces que los árbitros le fusilaron en el Camp Nou. El año pasado fue lo más vergonzoso que se recuerda desde que dos árbitros ingleses, que después veranearon en la Costa Brava, eliminaron la Real Madrid frente al Barcelona de la Copa de Europa en 1961.

En la Supercopa de España 2017 el colegiado vasco De Burgos Bengoetxea quiso ser protagonista y expulsó a Cristiano por considerar que se tiró en el área. No fue así. Chocó con un rival. Lo hizo unos minutos después de inventarse un penalti para salvar al Barcelona, en una salida de Keylor que impidió el gol del antideportivo Suárez. Pero De Burgos, apoyando al poder que le manda, pitó penalti. Con el VAR, un partido que acabó 1-3 pudo acabar 0-4 y sin expulsión de Cristiano. EL 1-3 debió ser un 1-4. Ni se habría pitado el penalti a Suárez, ni se habría echado a Cristiano.

Pero a De Burgos le sucedió en los agravios deportivos Hernández Hernández en el clásico de la Liga. El encuentro acabó 2-2 por decisión del colegiado canario, que veía todas las jugadas una hora tarde y mal. Concedió un gol de Suárez, ese jugador que es ejemplo de deportistas en los colegios, en una clara falta sobre Varane, al que derribó. Y aún más grave fue el penalti que no señaló a favor del Real Madrid en un derribo de Jordi Alba a Marcelo. Lo que hizo HH (que no es Helenio Herrera) fue derribar al Real Madrid. Un partido QUE DEBIÓ GANAR 1-4 SE QUEDÓ EN 2-2.

PERO LOS AGRAVIOS SON UNA CONSTANTE. En 2016, se anuló un golazo de cabeza de Bale sin conocerse todavía la razón. LA INTERPOL LO INVESTIGA AÚN. Se expulsó a Ramos. Y con diez, el Madrid remontó y venció por 1-2 y un partido que pudo ganar POR 1-3 COMO MÍNIMO Y CON DIEZ HOMBRES.

ESTE CLÁSICO DE LOPETEGUI Y VALVERDE LO ARBITRA Martínez MUNUERA. EL MIEDO QUE TIENE EL REAL MADRID ES QUE EL JEFE DEL VAR ES Hernández Hernández.

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