Mariano Rajoy, fiel a sí mismo, se ha dado un plazo de una semana para dar el “sí quiero” a Albert Rivera. Aunque algunos han criticado esta nueva prórroga del presidente del Gobierno en funciones, a mí me parece lo más sensato, ya que a las seis condiciones que le ha planteado Ciudadanos habrá que darle, al menos una vuelta rápida. Ver si son posibles llevarlas a cabo, qué implicaciones jurídicas y políticas tienes, y qué reformas, incluso constitucionales, hay que realizar para que se puedan cumplir.
Hablar y decir estas cosas queda muy bien, incluso hay gente que se las cree, pero Rivera debe saber que algunas de ellas, ni su partido ni el PP pueden llevarlas a cabo en solitario, necesitan al PSOE. Por ejemplo, para hacer desaparecer los aforamientos se necesita reformar la Constitución y los estatutos de autonomía, muchos de ellos en comunidades en las que gobierna el PSOE. Da igual que el PP lo firme, quedará en papel mojado si los barones autonómicos no están por la labor.
Otro ejemplo, para reformar la Ley Electoral, hay que cambiar también la Constitución, al ser una reforma orgánica no sería suficiente el acuerdo entre el PP y Ciudadanos. Hace falta el PSOE.
Más cosas, para eliminar la capacidad de otorgar indultos por corrupción por ley hay que tocar el Código Penal, una ley orgánica, por lo que el apoyo de PSOE es fundamental.
Este brindis al sol de Ciudadanos, que apoyan la mayoría de los españoles, es muy fácil de asumir por el PP, excepto en un caso, la creación de una comisión de investigación en el Congreso sobre el “caso Bárcenas”. Aunque este tipo de cosas no sirven para nada, y lo digo por experiencia, ya que aquí lo que vale es una sentencia judicial, me temo que los populares no le van a dar a este punto un sí sin condiciones. A lo mejor podrían condicionar su “sí” a una comisión más extensa que investigue la financiación de los casos de corrupción de todos los partidos, como los ERE de Andalucía o la financiación de Podemos.
En el PP están dolidos porque “es muy duro que Rivera nos trate a todos como corruptos”.
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