Tras un año en blanco, escapada de unos días a Marbella para recuperar sensaciones y visitar sitios que tenía pendientes. Una de las novedades más interesantes de los últimos meses es BOHO CLUB, un pequeño hotel de lujo con mucho encanto (sólo 30 habitaciones) que cuenta con un restaurante a cargo de Diego del Río, un cocinero malagueño de larga y contrastada trayectoria. Su última etapa fue, durante ocho años, en El Lago, donde mantuvo la estrella Michelin en todo ese tiempo. Ahora, en este nuevo restaurante tiene mucha más libertad de acción, y se nota. Una cocina académica, bien resuelta, fresca, que da protagonismo al producto y al sabor.
Oferta de calidad con platos para todos los gustos, ceñidos a la temporada, bien equilibrados, con un toque elegante en las presentaciones. Y con el complemento de un buen equipo de sala, comandado por Miguel Escribano y con el sumiller Richard Mena como responsable de una muy atractiva y bien surtida bodega. En Boho Club hay carta y hay un menú degustación (85 euros) que recoge las mejores y más estacionales propuestas de Del Río. Lógicamente optamos por esta opción que incluye diez pases, incluidos dos postres. En nuestro caso con algún añadido que el cocinero tenía interés e que probáramos. Agradable, para empezar, la ostra con yogur de rábano, una buena combinación. Y correcta la croqueta de carabinero.
En los entrantes, el primer añadido. Un sashimi de salmonete en un jugo de tomate “sherry mary”, magnífico plato, muy fresco. Y fresca también, muy adecuada para el verano marbellí, la sopa de maíz, otra elaboración sobresaliente. En el menú aparece un ravioli de bogavante con ceviche, novedad en la carta. Y nos lo sirven. Pero Diego quiere que pruebe también, para comparar, la versión de este plato que acaba de salir de a carta, con coco, lima y hierbabuena. Ricas las dos, pero me quedo con la que sale, más consistente.
Correcto el steak tartar, aunque sobra el queso que lo recubre. Brillan más las patatas fritas que lo acompañan. Patatas de la zona muy por encima de la media. El contramormo de atún con manzana y la presa de angus evidencian la calidad de la materia prima que maneja el cocinero y la habilidad para tratarla, respetándola al máximo y sin complicaciones innecesarias.
Desde hace muchos años, Diego del Río busca y selecciona los mejores quesos andaluces. Unos cuantos de ellos aparecen en una apetecible tabla que precede a los postres. Dos para rematar, muy frescos ambos, pensados para la temporada estival. La buena técnica del cocinero aparece en una pavlova de frutos rojos con helado de hierbas. Y terminamos con una refrescante combinación de piña y hierbabuena.
La selección de vinos de Richrad Mena nos confirmó que en Boho Club hay una bodega de categoría. Para empezar, André Clouet Un Jour de 1911, y para seguir, riesling Scharzhof 2017, sauvignon blanc Pur Sang, un Condrieu 2016 de Tardieu-Laurent, Oloroso de Maestro Sierra, un Barolo de Ceretto 2015, Casa Castillo Pie Franco 2016, oporto Noval 2013 y como remate un amontillado El Tresillo de Hidalgo. Grandes vinos para una comida muy notable en un ambiente muy agradable. Apúntenlo si pasan por Marbella
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