Cuatro horizontes en Ronchamp

Cuatro horizontes en Ronchamp

Publicado por el May 6, 2016

Compartir

Le Corbusier fue el más práctico, democrático y visionario de los arquitectos del siglo XX, pero apenas tuvo oportunidades de construir en Europa. Los pocos edificios que llegó a levantar fueron todos prototipos para unas series que nunca se llegaron a construir. Representaba una alternativa a la arquitectura tal como la conocemos.

Entre las construcciones que realizó en Europa está la famosa capilla de Notre Dame du Haut en Ronchamp (Francia). Una capilla de culto católico que fue construida entre 1950 y 1955 (aunque la construcción en el terreno comenzó realmente en 1953), convirtiéndose en uno de los hitos y ejemplos más importantes y más acertados de la arquitectura del siglo XX. Gracias al padre Mare-Alain Couturier que fue uno de los que sugirieron el nombre de Le Corbusier para el proyecto de Ronchamp. Couturier quería encargarles a arquitectos modernos la reconstrucción de los edificios religiosos después de la Segunda Guerra Mundial. Quería que la Iglesia no se limitara a construir copias de los edificios decimonónicos; quería darles a los mejores artistas la oportunidad de proyectar y construir y si además no eran creyentes, como Le Corbusier, sería un valor añadido.

Por todo lo que envuelve a esta grandiosa contrucción de hormigón proyectado y todo lo que significa, la obra del arquitecto francosuizo abre nuevas sensaciones a aquellos que la visitan. Yo no he sido todavía unos de esos privilegiados, pero espero no tardar mucho en poder experimentar en vivo las sensaciones que emanan de una construcción y un entorno que cuando es bañado por los rayos de sol transmite una gran espiritualidad y paz.

Si todavía no se ha podido visitar, a través de las conversaciones mantenidas ente John Berger, John Christie, sor Telchilde Hinckley y sor Lucia Kuppens nos podemos tralsadar gracias a sus sensaciones experimentadas al ver y entrar en la capilla de Notre Dame du Haut, a través de sus palabras en “Cuatro horizontes. Una visita a la capilla de Ronchamp de Le Corbusier” (Gustavo Gili) tras visitar en 2009 la capilla. Es un viaje en donde los diálogos afloran como un homenaje en vivo a la capilla y a su arquitecto. Los cuatro visitantes acuden a Notre-Dame-du-Haute desde trayectorias muy distintas, cuatro miradas desde la tecnicidad de los expertos y la religiosidad de las monjas benedictinas que se cruzan en ricos diálogos donde aparecen con inusitada frescura y espontaneidad temas tan universales como el valor de la historia, la espiritualidad del lugar, la luz, la materia y la paz. El libro viene introducido por el artista, fotógrafo y editor John Christie que cuenta previamente las circunstancias del viaje y recupera asimismo un texto de la voz por antonomasia del panorama cultural europeo John Berger, que escribió en 1965 tras la muerte de Le Corbusier.

Capilla Notre-Dame du Haut. Ronchamp. Fundación Le Corbusier.

Capilla Notre-Dame du Haut. Ronchamp. Fundación Le Corbusier.

Cada línea del texto es un peregrinaje tanto espiritual como arquitectónico. El edificio en su conjunto constituye una obra de arte compleja y perfectamente integrada en el paisaje. En Francia, “el paisaje se funde con la arquitectura en la capilla de Ronchamp que, como una caja de resonancia, captura los sonidos y los devuelve hechos forma”. Aquí nos topamos con la denominada “Acústica visual” de Le Corbusier. Cuando la caja de resonancia era un edificio. Aquello que antes de la existencia del edifico era naturaleza caótica, un entrono sin sentido, quedaba transformada, construido y comprendido como paisaje al resonar con y por la arquitectura. Le Corbusier propondrá una arquitectura capaz de integrar en contrapunto visual el paisaje y la arquitectura, fundiéndolas en un mismo acorde.

La estética de Le Corbusier se basaba en el respeto por los materiales, en el funcionalismo, en la sospecha permanete de la retórica y en cierto tipo de utilitarismo que contenía una promesa social, una promesa de justicia. Y, por encima de todo, la importancia dada a la materialidad de los materiales y la fidelidad a esta. Ronchamp es una capilla donde su fuerza reside en el simoblismo reducido al mínimo y sin apenas alegoría. Lo misterioso y lo metáforico son los materiales y la manera en que se utilizan y se disponen respecto a nosotros de modo que la capilla está notablemente exenta de simbolismo. Con lo que es en nosotros mismos en donde cabe evocar ese  simbolismo.

Le Corbusier dijo en el día de la inauguración:
“Lo que deseaba al construir esta capilla era crear un lugar de silencio, de oración, de paz y de alegría interior. Una idea de lo sagrado impulsó nuestra tarea. Hay cosas sagradas y cosas que no lo son, independientemente de que sean religiosas”.

“Cuatro horizontes” es un texto que te traslada a esa conversación estética e inteligente mantenida entre los interlocutores que hacen de la experiencia una visión trasladada al lector en donde encotraremos una belleza y esperitualidad transmitida que aportan un conocimiento más a la historia y estética de la arquitectura, a la espiritualidad que puede llegara proyectar esta en las personas. Un texto como la arquitectura de Le Corbusier, funcional y cargado de expresiones y espiritualidad. ¡Magnífico!

“Cuatro horizontes. Una visita a la capilla de Ronchamp de Le Corbusier” // John Berger, John Christie, sor Techilde Hinckley, sor Lucia Kuppens // Traducción Pilar Vázquez // Gustavo Gili // 13.90 euros

9788425228728_06_x

Compartir

ABC.es

Fahrenheit 451 © DIARIO ABC, S.L. 2016

Bienvenido al magnífico y excéntrico mundo del diseño gráfico, a la imaginación de la ilustración, a la puesta en escena de la fotografía, a la pincelada sutil del arte, a la grandiosidad de la arquitectura y todo ello relacionado y puesto en común en ese formato con obsolescencia programada, o no, que es el papel.Más sobre «Fahrenheit 451»

Categorías
¡Sígueme en twitter!

Más sobre «Fahrenheit 451»