Me parece que fue ayer cuando me sentía frustrada porque Martín aún era demasiado pequeño para tener juguetes y a mí se me antojaban todos. Hoy tengo la casa llena de ellos, unos musicales, otros de madera, algunos con luces y muchos con ruedas.
Entre todos ellos, por supuesto, hay algunos que nos han dado mejor resultado, otros que son los que más le gustan a Martín. Algunos los volveríamos a comprar con los ojos cerrados, otros no.
Martín cumple pasado mañana 14 meses y, por eso, creo que es el momento perfecto para hacer balance y contaros qué tres juguetes recomendaríamos sin dudar para el primer año de un bebé, porque son los que más nos han gustado a todos (tanto al peque como a los padres), los que mejor resultado han dado y los que hemos encontrado más útiles o educativos:
“dulces sueños”. Nos lo regalaron cuando Martín tenía tres meses y, a día de hoy, se le sigue escapando la sonrisa cuando lo ve. Es el muñeco que siempre usamos para enseñarle que es hora de dormir, y tiene una luz muy suave y cinco minutos de música, bastante agradable, que además está mezclada con sonidos marinos relajantes.
Me gusta mucho la idea de afianzar las rutinas con objetos: Martín asocia el caballito a la hora de dormir y tiene claro que cuando oye su música, toca cerrar los ojos. Otra cosa es que quiera o no hacer caso…
: es uno de los grande clásicos de Fisher Price y, viendo a un niño jugar con él, se entiende el motivo. Al principio, ´Martín solo sabía morder sus aros de plástico. Más tarde cogía uno en cada mano para chocarlos entre sí y, con el tiempo, aprendió a meterlos en el palo central. Aún nos queda llegar a meterlos en orden, por eso pensamos que es un juguete de largo recorrido que lleva usando desde los 6 meses y que le servirá durante mucho tiempo aún.
, también de Fisher Price. Igual que el anterior, es otro clásico e, igualmente, tiene un largo recorrido, porque Martín empezó a usarlo muy pronto y aún no ha acabado de descubrir sus posiblidades (todavía no sabe meter cada bloque en su ranura). El ejercicio de meter y sacar todos las piezas del cubo es muy entretenido para ellos, y pueden llegar a hacerlo muchísimas veces seguidas.
Aunque estos son nuestros tres preferidos, añadiría dos, uno para los primeros seis meses, y otros para a partir de los 9: un gimnasio (a nosotros nos prestaron el Deep Blue Sea de Fisher Price, en la misma línea que el caballito de mar, con sonidos y temática marina) y un correpasillos. El nuestro es este león musical
y nos gusta mucho, aunque creo que igual son más útiles los que permiten además la posición de bebé sentado.
*PD: aunque los tres juguetes casualmente son de Fisher Price, el segundo y el tercero tienen modelos similares en otras marcas.