A pesar de que se intenta relativizar, o se tome a broma, la dictadura de la correcci贸n pol铆tica est谩 coartando la posibilidad de cuestionar las actuales posturas progresistas que hoy est谩n marcando las reglas de lo tolerable y lo intolerable, lo aceptable y lo inaceptable. Para muchos de quienes reflexionan sobre esas reglas y las cuestionan, planteando que la realidad es de hecho compleja -m谩s compleja de lo que afirma cualquier dogma-, el intento puede culminar en el se帽alamiento y supresi贸n de su voz.聽 Esta forma camuflada de autoritarismo est谩 ya condicionando la libertad de opini贸n, imponiendo auto-censuras y silencios. En Cancelados, el investigador y docente Umut 脰zkirimli expone la gravedad de esta problem谩tica seriamente instalada en el esp铆ritu de nuestro tiempo, y que no efect煤a distinciones ideol贸gicas de ning煤n tipo.
驴Qu茅 te motiv贸 a escribir este libro?
Cancelados cuenta una experiencia personal: fui cancelado por el Estado turco. Ya resid铆a en Espa帽a cuando eso sucedi贸, en 2020. De cualquier forma, mi intenci贸n original se remonta a unos a帽os antes y no era hacer un libro relatando una vivencia propia, sino hablar de la extrema derecha y el populismo y preguntarme por qu茅 ese fen贸meno se ha vuelto tan potente e imparable.
Entre 2014 y 2018 me centr茅 por completo en mi hijo, que estaba enfermo de c谩ncer, y聽 durante ese periodo apenas le铆 nada sobre el estado de la pol铆tica en el mundo. Tras fallecer mi hijo, me instal茅 en Barcelona y decid铆 reanudar ese proyecto de escribir ese libro sobre la extrema derecha y el populismo. El campo de estudio del que procedo es el nacionalismo, por lo que ahondar en esos temas era como una especie de prolongaci贸n natural. Y en ese momento fue cuando sucedi贸 ese episodio de mi cancelaci贸n: fui falsamente acusado de estar acosando a una exnovia. Esta mujer comenz贸 a publicar cosas sobre m铆 en Twitter y, a continuaci贸n, el Estado turco empez贸 a acusarme de terrorismo y cosas similares. Comenc茅 a recibir ataques de todos los frentes: estaba por un lado el gobierno fundamentalista isl谩mico y, por el otro, el activismo LGTBQ+ y feminista. Dos extremos antag贸nicos atacaban a una misma persona, cada uno por motivos propios. Parec铆a imposible. Recuerdo pensar: 芦Aqu铆 hay algo que no funciona禄.
Comenc茅 a leer, indagar y conocer m谩s acerca de las luchas de g茅nero. Hab铆a escuchado el t茅rmino 芦woke禄, pero no sab铆a cu谩l era su significado concreto, del mismo modo que tampoco estaba demasiado al tanto respecto a qu茅 era la cultura de la cancelaci贸n o la palabra 芦terf禄. La mujer que me acusaba llamaba 芦terfs禄 a las feministas que me daban apoyo en Twitter y yo no alcanzaba a entender qu茅 quer铆a decir. A ra铆z de todo esto, en lugar de ponerme a leer sobre la extrema derecha, comenc茅 a hacerlo sobre la izquierda, y aprend铆 sobre los debates en torno al g茅nero, el asunto de la cancelaci贸n de J. K. Rowling y todos los temas que abordo en el tercer cap铆tulo del libro, comprendiendo que hab铆a articulada toda una especie de industria organizada de personas ense帽ando, por ejemplo, a c贸mo no ser racistas y a c贸mo se debe hacer todo.
Cuando me vi envuelto en ese problema perd铆 a muchos amigos. Tampoco pude encontrar un abogado en Turqu铆a y deb铆 contratar a uno en Suecia. En mi pa铆s nadie quer铆a hacerse cargo de mi defensa ante un tribunal, aunque me dijesen que pod铆an creerme ante lo que mostraban las evidencias, que entend铆an lo complejo de la situaci贸n鈥l ambiente que predominaba era demasiado t贸xico.
La motivaci贸n que me llev贸 a escribir este libro fue mi experiencia personal, pero ten铆a muy claro que mi prop贸sito no era redactar un texto autobiogr谩fico. Fui v铆ctima de una situaci贸n, pero aborrezco el victimismo. Yo no quer铆a victimizarme a trav茅s de este libro, sino combatir. Tengo 54 a帽os, pertenezco a una generaci贸n que aprendi贸 que, si te caes o te tiran, te levantas y sigues andando. Decid铆 escribir sobre todo lo que hab铆a aprendido y dar mi opini贸n sobre todos estos temas.
Mi punto de partida fue hablar sobre la extrema derecha, pero acab茅 llegando a la conclusi贸n de que no hay diferencia alguna entre los medios utilizados por la izquierda y los utilizados por la derecha. Defienden cuestiones distintas, pero lo hacen exactamente de la misma manera. Respecto a sus ideas y valores, s铆 hay diferencias sustanciales (racismo, inmigrantes, pol铆ticas sociales, etc.), pero lo que les une son el sectarismo y el dogmatismo, la convicci贸n de estar en posesi贸n de la verdad.
Te consideras una persona de izquierdas y progresista, incluso marxista. 驴Por qu茅 no te sientes identificado con esta izquierda identitaria, woke?
No, esto no es en absoluto la izquierda con la que yo me identifico. De hecho, mi argumento es que esto no es la izquierda. Estoy oponi茅ndome a esto precisamente porque me considero verdaderamente de izquierdas y progresista. Mi adversario ideol贸gico es la derecha, pero para poder luchar de una manera pol铆tica contra ella debo limpiar antes mi casa, por decirlo metaf贸ricamente. Las personas de izquierda eran socialistas. Defend铆an la identidad, pero ese no era su 煤nico y sagrado tema. Por supuesto, no estoy negando que deba defenderse con ah铆nco el feminismo, los derechos LGTBQ+鈥ero, 驴debe ser lo 煤nico?
A mi entender, ser de izquierdas es abogar por la igualdad econ贸mica y por todos esos aspectos que permiten proporcionar un bienestar social. Que haya educaci贸n y salud p煤blica, y tambi茅n una opci贸n privada de estos servicios para quien la prefiera. Yo ense帽o en una universidad privada y tengo alumnos que proceden de familias de clase media-alta, de clase trabajadora鈥 Que haya igualdad para las mujeres, para las personas transg茅nero. Por supuesto voy a reivindicarlo y luchar por ello, pero soy consciente de que en este momento hay mujeres en Gaza, Ir谩n, Afganist谩n, y muchos otros pa铆ses padeciendo terribles ataques contra su libertad y dignidad, que pueden llegar a costarles incluso la vida, y es a las mujeres que quieren hablar de estas situaciones a las que hay que dar la palabra y escuchar. Yo soy un hombre, no quiero remplazar la voz de las mujeres, sino insistir en que no tenemos el derecho de ignorarlas.
Hoy hablar de 芦fachas禄 y de 芦fascismo禄 supone no permitir a los otros hablar y pensar de manera distinta. Eso es para m铆 lo profundamente problem谩tico. Tomemos por ejemplo el caso de Javier Milei en Argentina: 驴hay que pensar que todos sus votantes est谩n completamente de acuerdo con su actitud y sus postulados? Seguramente no, pero much铆simos de ellos decidieron darle a 茅l su voto para poner fin a las pol铆ticas kirchneristas; entonces, 驴hay que acusar a todas esas personas de ser fascistas?
驴Por qu茅 esta sociedad del primer mundo, tan presuntamente sensibilizada ante las opresiones y desigualdades que sufren individuos que forman parte de ella, puede llegar a actuar con una superficialidad tan flagrante ante las opresiones que padecen personas por su condici贸n dentro de otras sociedades? Como acabas de se帽alar, hay pa铆ses donde muchas personas sufren por su condici贸n sexual o de g茅nero todo tipo de opresi贸n, incluso condenas a muerte. Occidente sobreact煤a reacciones de repulsa, pero, en realidad no hay un enfrentamiento directo contra los gobiernos de esos pa铆ses a fin de exigir una igualdad y justicia para todas esas personas, ni tampoco se les brinda una posibilidad firme de protecci贸n.
As铆 es. A la clase burguesa blanca occidental le gusta alardear de tener esas preocupaciones; es como si a sus miembros les hubieran lavado el cerebro. Aqu铆 en Espa帽a hay much铆simas mujeres que est谩n siendo asesinadas y violadas, y la violencia no se resuelve modificando el lenguaje ni con la inclusi贸n del tercer g茅nero.
Y no deber铆amos tampoco perder de vista que hay otras muchas cuestiones muy importantes. La izquierda era universalista, internacionalista, su preocupaci贸n principal era la clase obrera; hoy, la izquierda est谩 cancelando a mujeres acus谩ndolas de transfobia, tal y como le ha sucedido a una profesora universitaria amiga m铆a recientemente, por ejemplo. Mujeres de izquierdas, feministas, acusadas de fascistas.
驴Se ha convertido la ideolog铆a woke en una especie de nueva religi贸n?
S铆, es como una especie de nuevo culto. He estudiado muy a fondo los nacionalismos y me parece algo que en muchos puntos es comparable a la creaci贸n de una naci贸n. Proclamar cosas como que Juana de Arco fue la primera persona trans, desplegar banderas, entonar himnos, repetir mantras鈥s un culto, una religi贸n que ha remplazado a otra. Y se ha vuelto tan dogm谩tica que le est谩 resultando muy complicado llegar a otras personas. Pensemos en aquellos misioneros que iban a un lugar para convertir a un pueblo. No iban all铆 a permitir que quien as铆 lo deseara continuara fiel a sus propias creencias y cultos, sino a hacerles cambiar de fe, a imponer una religi贸n. Es posible que haya personas a quienes mis ideas tambi茅n le parezcan una especie de religi贸n, pero yo estoy permanentemente dispuesto a explicarme y escuchar los puntos de vista ajenos.
La cancelaci贸n parte exactamente de ah铆: del rechazo agresivo a escuchar los puntos de vista y argumentos del otro. El que no asiente, es expulsado.
Es un traidor. Se le somete a un juicio sin posibilidad de defensa y se lo castiga.
Y el problema es la superficialidad de esos dogmas, y descansar con frecuencia en argumentos absolutamente distorsionados. Un an谩lisis riguroso permitir铆a ver c贸mo en muchos casos lo que actualmente se consideran posturas progresistas han estado muy ligadas a las que hoy son consideradas fascistas. Mencionabas antes a Javier Milei, tomemos el caso del peronismo. Ante las pasadas elecciones presidenciales argentinas, PSOE y Podemos manifestaron abiertamente su apoyo por el candidato peronista-kirchnerista y han adoptado posiciones abiertamente hostiles contra Javier Milei tras la victoria de este. Por otro lado, las referencias a la dictadura franquista y su pervivencia ideol贸gica son continuas entre la izquierda como una forma de ataque a la ideolog铆a que, a su criterio, estar铆a encarnada en los partidos de derecha. Entrecrucemos estas dos situaciones del presente y echemos la vista atr谩s en la historia, as铆 veremos c贸mo Juan Domingo Per贸n mantuvo una cordial铆sima relaci贸n con Francisco Franco. 驴D贸nde est谩 la l贸gica de dar apoyo al candidato de un partido fundado por un l铆der abiertamente af铆n al franquismo mientras se ataca a otro, precisamente por considerarlo el heredero directo del franquismo?
驴Y cu谩l es la diferencia entre Stalin y los nazis? Estos 煤ltimos recluyeron y exterminaron a millones de personas en los campos de concentraci贸n; el otro, las recluy贸 y extermin贸 en el Gulag. Es decir, la izquierda no est谩 libre de la culpa de haber asesinado masivamente por razones ideol贸gicas.
No soy un experto sobre el momento pol铆tico actual en Argentina, pero mi pregunta es: 驴por qu茅 no hab铆a un buen candidato de izquierda que poner frente a Milei? Esa es la cuesti贸n que a m铆 me interesa entender. Milei insisti贸 por doquier y sin cesar que el socialismo era un virus. De igual manera, otro candidato puede hacer lo mismo, pero a la inversa: afirmar con convicci贸n inagotable que el neoliberalismo es un virus.聽 La victoria de Milei era una posibilidad, como en Grecia lo fue la de Syriza y en Espa帽a la de la izquierda. Cada candidato juega sus cartas.
Estamos en un espacio de libertad cuando cada individuo puede expresar sin censura o temor alguno su opini贸n; vivimos en un espacio autoritario cuando esa libertad desaparece o comienza a sufrir presiones de cualquier tipo. 驴No es esta quiz谩 la gran lucha del siglo XXI, antes que el combate entre la dicotom铆a izquierda-derecha? Ser de izquierdas o de derechas deber铆a ser una cuesti贸n secundaria frente a la convicci贸n com煤n, absolutamente compartida, de que la libertad de cada individuo para pensar con libertad es incuestionable.
Estoy totalmente de acuerdo. En ese punto arranc贸 mi libro y en ese mismo punto concluye. Liberal frente a iliberal, esa es la cuesti贸n. Y tanto la derecha como la izquierda son hoy iliberales, igualmente autoritarias.
Yo soy de izquierdas. No apoyo en absoluto una econom铆a sin control; sin embargo, en lo pol铆tico, creo que todos debi茅ramos ser liberales. Todo deber铆a estar basado en la libertad individual y, a partir de ah铆, debatir acerca de modelos econ贸micos y sociales, cuestiones de g茅nero鈥
El segundo paso ser铆a la existencia de unas reglas con las que sentarse a una mesa a debatir. Ser铆a fundamental que todos los interlocutores que se reunieran en torno a una mesa lo hicieran en condici贸n de igualdad. Sin embargo, hoy nos encontramos con que se le retira la palabra a quien tenga cualquier postura que no est茅 alineada con una determinada ideolog铆a.
Observemos c贸mo las guerras culturales est谩n incidiendo en este momento en el debate sobre Gaza, un tema important铆simo. Hamas mat贸 a 1.300 civiles, viol贸 a mujeres鈥ctos absolutamente inaceptables, fuera cual fuera el motivo. Sabemos que ha habido una ocupaci贸n y una agresi贸n terrible, pero primero est谩 el fundamento moral: la vida humana debiera estar por encima de todo, por eso sostengo que Israel est谩 cometiendo un genocidio.
La derecha condena a Hamas y aquellos a quienes considero en mi misma l铆nea ideol贸gica me dicen que yo debo dar apoyo a Hamas y ver a Israel como opresor. Sin embargo, en mi opini贸n, el asunto no es en absoluto as铆 de simple.
Y esto es el siglo XXI, el a帽o 2024. Vivimos en un mundo que est谩 regresando al siglo XVII, donde no puede afirmarse que dos cosas son ciertas simult谩neamente.
Vivimos en un mundo polarizado: o se est谩 en un bando o se est谩 en el otro. Pero, como antes te dec铆a, resulta desconcertante la facilidad con que se concilian elementos incongruentes en esos bandos: en las protestas a favor de Gaza vemos ondear juntas la bandera gay y la de Palestina. S铆mbolos de posturas en sustancia radicalmente enfrentadas se concilian porque el conocimiento sobre las cosas y la capacidad de an谩lisis han quedado reducidos a la nada. 驴C贸mo puede la izquierda identitaria apoyar a Palestina simplemente como forma de oposici贸n a las acciones de un gobierno conservador como es el de Netanyahu, cuando en la sociedad palestina la homosexualidad y la transexualidad est谩n duramente perseguidas? 驴O se trata 煤nicamente de salir a la calle a gritar consignas indiscriminadamente por narcisismo y autocomplacencia?
Israel quiere mostrarse como una sociedad abierta y tolerante, que apoya a los homosexuales, mientras, por el otro lado, niega a los 谩rabes de Palestina sus derechos de ciudadan铆a. Y aqu铆 vemos a la gente portando la bandera de Palestina y la bandera gay, algo que en Palestina no se tolerar铆a de ning煤n modo.
Seguramente un musulm谩n conservador va a ser hom贸fobo y yo voy a estar completamente en desacuerdo con 茅l, pero lo que est谩 sucediendo ahora mismo es un genocidio, de manera que 驴por qu茅 no unirnos para tratar de detenerlo? Y, adem谩s, 驴qu茅 tiene que ver la bandera del arco铆ris en todo esto? El problema esencial aqu铆 es que hay personas sufriendo y muriendo.
Si queremos ver las cuestiones como blanco y negro, aqu铆 lo tenemos: vida o muerte. Cuando hablamos de g茅nero, hay todo un espectro de colores. Lo que quiero decir es que, por supuesto, hay que defender los derechos LGBTIQ+ y tambi茅n a Palestina, pero lo que sobre todo quiero decir que es absolutamente posible estar en contra tanto del anti-semitismo como de la islamofobia. Vivimos en un mundo en el que somos capaces de percibir muchas posibilidades entre el espectro que hay entre lo masculino y lo femenino. 驴Por qu茅 no ser capaces de observar con esa misma sensibilidad y sutilidad otras cuestiones pol铆ticas?
Hace unos meses asist铆 a un encuentro sobre arquitectura en el que ten铆an un especial protagonismo consignas relativas a Palestina, las cuestiones de g茅nero y la cr铆tica a las estructuras heteropatriarcales y colonialistas. En un momento dado, una de las asistentes, una joven brasile帽a y jud铆a, me confi贸 que se estaba sintiendo tremendamente inc贸moda all铆, en un ambiente que la hac铆a sentir rechazada, y comprend铆 perfectamente lo que quer铆a transmitirme. Se genera una atm贸sfera profundamente excluyente.
Por eso estos supuestos progresistas no reciben el apoyo total de la gente, porque est谩n reivindicando asuntos que son relevantes 煤nicamente para los sectores privilegiados. Es parad贸jico que sean justamente los m谩s privilegiados socialmente quienes est茅n hablando privilegios. La izquierda radical de hoy la forman blancos privilegiados. Si yo fuese uno de ellos y una persona de clase trabajadora me dijera: 芦Mire, usted no me est谩 entendiendo禄 a lo primero que yo me sentir铆a obligado ser铆a a escuchar a esa persona. Pienso en el caso de Loretta J. Ross, una mujer negra que ha sufrido graves violaciones a lo largo de su vida y que insiste en hablar con la gente. Si una persona como Ross me dijera que soy racista, mi obligaci贸n ser铆a escucharla, porque su acusaci贸n tendr铆a verdadero fundamento. Pero s贸lo tenemos demasiados provocadores haciendo pol铆tica, y ese es el motivo por el que no ganan las elecciones, y por el que Trump volver谩 a ser elegido presidente en Estados Unidos.
驴Es un momento cr铆tico, pero transitorio, y que permitir谩 desarrollar un nuevo proyecto para la izquierda?
S铆, acabar谩 pasando; pero, hasta entonces, no s茅 c贸mo seguir谩 desarroll谩ndose.
Cuando present茅 mi libro en Barcelona, Pere Vilanova 鈥 que es como un segundo padre para m铆- y Manuel Cruz, me dijeron que hay muy buena intenci贸n en mi libro, pero que es un momento p茅simo para el ruego que planteo en 茅l. Hay guerras, conflictos鈥 No obstante, mi deber es intentar luchar. Mis opciones eran hacer como los dem谩s y elegir ejercer de v铆ctima o luchar. Yo he decidido luchar.
Como antes te dec铆a, haber tomado esta decisi贸n de luchar me est谩 costando perder amigos. Amigos con los que ten铆a diferencias respecto a la ideolog铆a de g茅nero, tras el ataque del 7 de octubre de 2023, se han vuelto pro-israel铆es y consideran mis opiniones excesivamente pro-palestinas. Lo lamento, pero en su momento dije lo que pensaba respecto a Hamas. Los llam茅 芦carniceros禄, pero considero que Netanyahu es igualmente un carnicero. Es una guerra entre dos canallas y yo no apoyo a ninguno de los dos.
A tu pregunta de si esto ser谩 un momento del que podr谩 emerger un nuevo proyecto para la izquierda, un proyecto valioso y real, te responder铆a que no. Al menos, no por el momento. Quiz谩 en el futuro, pero ahora mismo, es seguro que no.
驴C贸mo han recibido tus alumnos tu libro? 驴Se consideran parte de esta sociedad que describes o creen que hablas de problemas de individuos que pertenecen a individuos Generaci贸n X?
Muestran much铆simo inter茅s. Los que est谩n cursando el grado tienen menos conocimiento, pero cuando plante茅 un debate entre los alumnos que pertenecen a la Generaci贸n Z acudieron todos. Tambi茅n tengo alumnos de ideolog铆a woke. Otros alumnos acudieron con un gran 谩nimo para debatir. Al principio no fue sencillo: les habl茅 y, al cabo de media hora, me dijeron que exageraba, que la izquierda era distinta a la derecha鈥ras una pausa, reanudamos la conversaci贸n. Les dije que solamente les hab铆a mostrado tres diapositivas de mi presentaci贸n, que en total ten铆a quince, haci茅ndoles ver que ni siquiera hab铆an esperado a que completara mi exposici贸n para poder rebatirme. Reconocieron que as铆 hab铆a sido, entonces guardaron silencio para poder escuchar mi argumentaci贸n completa.
驴La izquierda ha ganado eso que se denomina 芦la batalla cultural禄?
Acabo de publicar este art铆culo en un medio de Estados Unidos: https://newlinesmag.com/argument/gaza-and-the-end-of-the-culture-war-as-we-know-it/ La guerra cultural ha concluido y la ha ganado la derecha. La derecha tiene el poder y el dinero. Frente a ello, por supuesto, contamos con esta lucha en las universidades. Hay profesores que se ven cancelados鈥a marea est谩 cambiando. El peligro, digamos, no ha pasado. Dir铆a tambi茅n que la situaci贸n en Espa帽a es menos grave que la que se est谩 produciendo en el 谩mbito anglosaj贸n.
El foco de tu libro est谩 puesto esencialmente en ese 谩mbito. 驴Cu谩l es tu lectura sobre el modo en que esos temas que caracterizan la ideolog铆a woke han influido en pa铆ses como Espa帽a, Turqu铆a o Italia?
En algunos pa铆ses, todo esto no es ni siquiera un tema. En Turqu铆a tiene m谩s importancia el debate entre secularismo y fundamentalismo. Aqu铆 en Espa帽a he podido percibir que Barcelona est谩 m谩s pr贸xima a la ideolog铆a woke que Madrid; pero creo que la marea est谩 cambiando en todas partes. Por ejemplo, en Gran Breta帽a, el National Health Service ha anunciado que dejar谩 de proporcionar bloqueadores de la pubertad. Esto ha sucedido tambi茅n en Suecia, Dinamarca, Finlandia, Noruega鈥 , ya que tras llevar a cabo investigaciones se comprob贸 que esos tratamientos estaban resultando perjudiciales para los ni帽os y ni帽as que los recib铆an.
Cuando la batalla haya terminado realmente, y ya lo estamos viendo en este momento, crear una nueva izquierda, un nuevo gran movimiento de izquierda, va a requerir much铆simo tiempo, o quiz谩 acabe siendo directamente imposible.
Por eso estoy tan convencido de que Trump ganar谩 las elecciones. Si los dem贸cratas comienzan a hablar un idioma que la gente pueda entender y a ofrecer un programa con el que los ciudadanos puedan identificarse, los resultados podr谩n cambiar. Temas como la violencia policial: 驴qu茅 han planteado hacer los dem贸cratas al respecto? 驴Prohibir谩n las armas? 驴Legislar谩n la acci贸n de la polic铆a? S铆, quiz谩 hayan llevado a cabo ciertas mejoras en la salud y la educaci贸n, pero eso no basta, y la derecha va a sacar provecho de ello. Y Europa, ya lo vemos, siempre acaba yendo a rebufo del mundo anglosaj贸n.
Mi libro ha sido completamente ignorado por la izquierda en Gran Breta帽a y el mundo anglosaj贸n en general; sin embargo, aqu铆 en Espa帽a est谩 funcionando muy bien. Me parece que 茅l y algunos otros est谩n contribuyendo a que haya personas que reaccionen y est茅n dispuestas a escuchar.
驴Proseguir谩s tu an谩lisis de este tema?
Quisiera escribir un libro sobre una nueva izquierda. Identidad, inmigraci贸n, econom铆a y seguridad: estas son las cuestiones sobre las que la izquierda necesita aprender a hablar. Crear un nuevo idioma. Este proyecto va a suponer para m铆 un nuevo proceso de aprendizaje, porque yo era un internacionalista, cosmopolita鈥ero creo que los tiempos han cambiado, y debemos aprender a adaptarnos a las nuevas realidades.

Umut 脰zkirimli, Cancelados. Dejar atr谩s lo woke por una izquierda m谩s progresista, Paid贸s, 2023.
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