ABC
| Registro
ABCABC de SevillaLa Voz de CádizABC
Blogs El blog de Federico Ysart por Federico Ysart

No a la guerra

No a la guerra
A por las izquierdas.
Federico Ysart el

Escoger entre el mitin mañanero del primer ministro y el chulesco desplante de su ministro de Exteriores cuál de los dos resulta más ridículo no está al alcance de cualquiera. Son precisas dotes de las que hoy no se cursan para desentrañar la vergüenza de los personajes.

Lo del ministrillo es cómico. Para desmentir la información facilitada por Karoline Leavitt desde la Casa Blanca según la cual España y USA comenzaban a cooperar militarmente, el aguerrido Albares se imaginó aupado a una escalera de mano y desmintió tajante: “Ella será la portavoz de la Casa Blanca, pero yo soy el ministro de Exteriores de España”. Con un par.

Sí señor, con el mismo arrojo con que hace medio siglo, un viejo periodista anunciaba los lunes su comentario en la radio nacional de entonces, advirtiendo al mundo: “pues mañana va bien servida la Casa Blanca”. En fin…

Pero lo del primer ministro, “presidente, presidente” para sus paladines, entra de lleno en la astracanada. Dar un mitin electoral a las nueve de la mañana ante el teleprónter de una cámara de su televisión supera cualquier gansada de Marx, Groucho, naturalmente.

La forma fue tan chusca como el fondo. El hombre, maquillado como una puerta recién contorneada, pasaba páginas como quien busca y no encuentra lo que le han preparado. Puro macgufin para sugerir que habla en serio, documentado, porque en asunto tan importante no cabe improvisar.

Tan en serio como que prefiere hospitales a misiles; tan delicado como ese “no a la guerra” del que hizo epicentro del mitin dirigido a cumplir aquel consejo del viejo masón radical Renault su “Pas d’ennemis à gauche”.

Esa es la entraña del relato: atar a su carroza los votos de sus izquierdas, desde la que deja temblando Yolanda, el lucero que deslumbró a Redondo, gurú sanchista que la imaginó primera presidenta del gobierno de España; hasta la radical populista que nació, esponjó y hasta llegó a la vicepresidencia de su primer gobierno, mecida en aquel otro “no a la guerra” cuando lo de Irak; bilduetarras y golpistas catalanes…

Pero en la hora y mundo que vivimos, tal vez lo más grave sea su empeño en romper amarras a babor y estribor. Aislado en el seno de la Unión Europea y poco menos que riéndose del paraguas defensivo francés, retando estúpidamente a los Estados Unidos, la gran potencia de nuestro hemisferio natural, y vilipendiando al resto de los socios de la OTAN.

¿En el nombre de quién, para qué, por qué ha provocado esta ola de tercermundismo? Sólo cabe una respuesta: en beneficio propio, y porque comenzó a sentir el final de la escapada hace ya meses.

Política

Tags

Federico Ysart el

Entradas más recientes