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Alejandra de Argos
por
Elena Cué
José MarÃa Cano: Entrevista
Elena Cué el
24 ene, 2017
Autor: Elena Cué
José MarÃa Cano. Foto: Elena Cué
Cruzar el umbral de la casa londinense del músico, compositor y artista plástico José MarÃa Cano, es siempre adentrarse en una experiencia sensorial. La música procedente del segundo piso orientó mis pasos. Al entrar en la habitación, Dani, su hijo, tocaba abstraÃdo el piano, mientras su padre cantaba “Ah mes amis†de Donizetti. A pesar de mi presencia, la simbiosis entre ellos no se rompió y fluyó hasta cogerme en su nudo. La escena me evocó el éxito musical alcanzado en tiempos pasados por José MarÃa como miembro del grupo Mecano y trajo a mi memoria la composición del drama lÃrico de su ópera Luna.
Entre obras de arte diseminadas por toda la casa, cuerpo de una magnÃfica colección que ha ido formando a lo largo de los años, nos dirigimos a su estudio. Rodeados por su obra: retratos y su tauromaquÃa, que cubrÃan el suelo y las paredes del taller, el artista me invita a empezar.
E.C.: Acaba de exponer en el Museo de Arte CAFA de Beijing, en China, donde se han exhibido 200 obras suyas bajo el tÃtulo de “Diferencias y Similitudes entre lo Real y lo Verdadero”. ¿PodrÃa hablarme de esta amplia muestra?
José MarÃa Cano: Quedé muy satisfecho. Hasta la fecha los museos exponÃan principalmente mis cuadros en cera sobre temas económicos que son sólo la mitad de mi discurso. Y sentÃa que la comunicación de mi obra estaba hemipléjica. En esta exposición ha quedado bien balanceada la dicotomÃa conceptual que mi trabajo propone. No es que mi trabajo tenga dos distintas vertientes, es que pinto la dualidad.
E.C.: ¿Por eso eligió ese tÃtulo?
José MarÃa Cano: Cierto. La muestra era una retrospectiva de 15 años de trabajo. Ese tÃtulo, que a la gente le resulta equivoco, es el leitmotiv de mi pintura. Todos llevamos a otro dentro. A mis ojos la yuxtaposición de lo real y lo verdadero delinea el contorno del ser humano. Mis cuadros, aunque en apariencia ofrezcan una materialización dispar, deambulan siempre por esa baranda tan desequilibrante. Como cuando era pequeño. Subirse donde nadie se sube para ver el mundo desde allÃ. Caminar siguiendo al sol y luego a la luna y luego al sol y pararse si no hay luna. Nada me seduce más que la luna de verano o el sol de invierno. Con los ojos abiertos o cerrados.
E.C.: Cualquiera que le oiga pensarÃa que lleva usted una vida muy relajada y obviamente no es el caso…
José MarÃa Cano: Y no se equivocarÃa del todo porque yo trabajo por expresión. Más que trabajar, siento que voy al baño y enmarco el resultado. Como los botes de mierda del artista de Manzoni. Ya la cera con la que gusto pintar es excrecencia de las abejas.
E.C.: Es cierto que se mueve usted entre dos mundos casi opuestos. Por un lado, sus cuadros sobre cartas de su divorcio, periódicos o economÃa, y, por otro, sus cuadros con una orientación espiritual, como su serie de apóstoles o sus cuadros sobre la luna. “Entre el cielo y el suelo†que decÃa su canción.
José MarÃa Cano: Esa forma fronteriza de entender la vida me lleva a pintar cuadros a ambas riberas del mismo rÃo. En una orilla mancho la ropa y en la otra la lavo. El ser humano es una mezcla de materia y espÃritu que en el pasado se enfrentaban de forma agotadora y constante. Esta batalla daba sentido y era el motor de la civilización. Lease “¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?†de Lope. Ahora hemos resuelto el problema extirpándonos la parte espiritual. Vivir asà es más cómodo, pero no sirve pa na. Además, no es imposible con la edad y un poco de autocondescendencia, armonizar esos dos mundos en nuestra persona. Pero las obra de arte se ven forzadas a ser esenciales. De forma acompasada voy de lo espiritual a lo material como el que va poniendo ladrillos y cemento y pasa la paleta por la rebaba sobrante.
Instalación del Wall Street 100. Museo Beijing. José MarÃa Cano.
E.C.: ¿Piensa que eso se encaja con el discurso actual del arte contemporáneo?
José MarÃa Cano: No. El arte de hoy requiere de provocación, polÃtica, uniformidad total u oquedad para ser motivo de consideración por sus zoilos y sus muchos beneficiarios. Entre los que dicho sea de paso, me encuentro. Mi pintura carece de esas cuatro caracterÃsticas. De forma que no le voy a negar que mi camino es un tanto solitario. Menos mal que mi galerÃa es para francotiradores. Supongo que por eso se llama Riflemaker .
E.C.: Su última exposición coincidió con la semana de Frieze Art Fair Week . ¿Por qué cree que su galerÃa escogió su trabajo en una semana en la que todos los artistas querrÃan exponer?
José MarÃa Cano: Le tendrÃa que preguntar a ellos, pero según palabras de Tot Taylor, de mi trabajo valora la técnica, la belleza y que es atemporal y no tiene complejos. Me alegra que piense asà porque él, desde luego, no los tiene.
Far side of the moon . Encaustic on canvas. José MarÃa Cano
E.C.: Vi el catalogo, expuso pinturas de la luna…
José MarÃa Cano: Cuadros pequeños pintados en encáustica. Me dijeron que fue la exposición más destacada por la prensa durante Frieze . Entre otras menciones, fue exposición de la semana en la revista The Week . Tuvieron que ampliar el horario de la galerÃa y fue a parar a museos y colecciones destacadas. Eso en otras galerÃas con un trabajo tan sutil no habrÃa sido posible. Mis lunas fueron muy felices allÃ.
E.C.: Hijo de la Luna… Parece que la luna le persiguiese donde quiera que vaya.
José MarÃa Cano: Esa canción comenzaba diciendo “tonto el que no entiendaâ€. La luna, sentados en el suelo, tiene un carácter simbólico. Habiendo dos universos, éste es simbólico. Desde pequeño me fascinaba el trabajo de Torres-Garcia. La luna es una pista inapelable de la dimensión visual del universo, y de la dimensión espiritual del ser humano. La luna es la destinataria de las miradas más bellas de la totalidad de la humanidad viva y muerta. A veces nos olvidamos de que la mayor parte de la humanidad está muerta. Pero está. En los cráteres de la cara oculta de la luna a poder ser.
E.C.: Primero músico y luego pintor, con éxito en ambas facetas. ¿Cuál de estas artes cree que transmite con más fuerza los sentimientos y el pensamiento?
José MarÃa Cano: Son ámbitos complementarios. Creo que la letra de las canciones imponen un sentimiento concreto al oyente. Las artes plásticas son una propuesta abierta al observador. Me gusta escuchar, pero no me gusta menos tocar y sobre todo ver. Tocar las cosas que me llaman la atención. Y observarlas con detalle. Mis cuadros tienen obscenidad táctil y me encanta que la gente los toque.
E.C.: Utiliza diferentes técnicas como óleo y resina, la encáustica o pigmentos que mezcla con distintos aglutinantes. ¿Por qué escogió éstas en detrimento de otras?
José MarÃa Cano: Soy un alquimista al que el “con qué pinta” no sólo le determina el “cómo pinta†sino también el “qué pinta†y por ende el “qué sienteâ€. En realidad pinto con todo lo que se puede pintar que perdure. La búsqueda artificiosa de la originalidad es a la vez el gran hallazgo y el mal endémico de las artes en el siglo XX. Menos mal que parece que esa gran lluvia de caspa que terminó siendo, va escampando en el siglo actual.
Saint James Bourneges . Encaustic on canvas. José MarÃa Cano
E.C.: ¿Cómo influyeron los años que estudió arquitectura en la destreza de su dibujo o pintura?
José MarÃa Cano: Influyeron sobre todo los años de colegio en los que me preparaba para la carrera. Estudié en los jesuitas. El señor Paz que era el fotógrafo del cole y el profesor de dibujo me animó a que me apuntase a la academia Hidalgo de Caviedes. Por aquel entonces no habÃa visto una mujer desnuda ni en foto. Literal. Eramos casi todo tÃos. Una vez a la semana venÃa una modelo a desplegar su anatomÃa. Muy neoclásicas “usease†orondas. Iban cambiando, pero todas ellas estaban de muy buen año. Los lápices echaban humo. La luz rojiza de la catalÃtica afrancesaba la escena. Y asÃ…una mezcla de hormonas y grafito…fui aprendiendo a dibujar encantado de la vida.
E.C.: Sus retratos en primer plano me parece que tienen un sello muy británico, como los de la escuela de Londres. ¿Le han influido sus 25 años viviendo en Londres?
José MarÃa Cano: Yo los veo ingleses pero anteriores a eso. Los veo más parecidos a Van Dyck que a Bacon, Auerbach o Freud. De hecho estos pintores tenÃan en sus retratos un marcado deseo por la originalidad que yo no tengo. Si acaso lo contrario. Mis rostros buscan la intemporalidad de la mirada hacia arriba. De la inquietud espiritual. De la quietud fÃsica. Si hay algo en lo que me he fijado para mis apóstoles es en los estudios de cabezas de hombre de Van Dyck, que aunque vivÃa en Londres, era español como yo.
E.C.: Conocedor en profundidad del arte contemporáneo y la estructura social que lo sostiene. ¿Con que criterio ha conformado la gran colección de arte que posee?
José MarÃa Cano: Yo no me considero coleccionista de arte. De hecho desde que empecé a pintar profesionalmente dejé de comprar cuadros de otros artistas. Me gustan los cuadros como objeto y vivir rodeado de ellos. Pero no tengo sentido de la propiedad sobre los cuadros que poseo, y apenas sobre los que pinto.
E.C.: En sus cuadros se centra en temas actuales como la defensa de los derechos humanos, el capitalismo, la prostitución… “Welcome to capitalism†se llamaba su muestra en el DOX de Praga y “Arrivederci capitalismo†su exposición en el PAN de Nápoles ¿Utiliza su arte como denuncia?
José MarÃa Cano: No soy de protestar. Ni de lamentarme. Empecé a pintar liderando un movimiento con un solo seguidor, es decir yo, que denominé materialismo matérico. Asà se llamaba mi exposición del CAC en Malaga. Pinté primero los papeles de mi divorcio y luego seguà con otros temas de Ãndole crematÃstica. Personajes del mundo financiero como aparecÃan en el Wall street Journal , estadÃsticas económicas de empresas del Financial Times etc. Pero no como denuncia. De forma irónica, aceptaba a los protagonistas del mundo financiero como la nueva belleza. Y yo como artista al uso, me veÃa obligado a rendir pleitesÃa a tal belleza reproduciéndola y magnificandola.
La Mirada . Encaustic on canvas. José MarÃa Cano
E.C.: Ha creado una serie de toros, tema muy español. ¿Que importancia le da a sus raÃces?
José MarÃa Cano: Mi serie de toros en realidad se llama “De providentia” y se refiere a la relación del hombre con su destino. Es el titulo de una carta de Seneca a su discÃpulo Julius. Éste le pregunta que cómo puede ocurrir cosas malas a las buenas personas. Seneca le contesta que eso sólo ocurre en apariencia. Que el agua y el aceite no se mezclan y que tales retos, son las oportunidades que tiene el hombre valioso de contrastar su grandeza. En mi ruedo el toro representarÃa al ser humano y el torero al destino. La forma correcta de enfrentarse al destino no es engancharlo por la taleguilla y tirarlo por los aires. Es embestir la muleta con bravura y fijeza. Y paciencia, cómo no, que lo malo de la providencia es que es lenta de cojones.
José MarÃa Cano. Foto: Elena Cué
– Entrevista a José MarÃa Cano – – Alejandra de Argos –
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