
Mientro escribo un artÃculo estoy viendo The Martha Stewart Show en la NBC. La invitada es Jennifer Garner, que antes de ponerse a hacer pastelitos de fresa ha metido a su ‘baby’ en el plató para que todo el mundo la conozca. La ‘baby’ no era su hija sino su perra. Que, atención, se llama Martha Stewart, cosa que a su homónima le ha parecido encantador. Intento imaginarme, no sé, que Penélope Cruz tuviera una perra que se llamara Ana Rosa Quintana o MarÃa Teresa Campos y que éstas se rieran con el asunto. Va a ser que no.
Dejo aquà mi columna de hoy.
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