
Volveré por San Fermín. El único día en que me he podido empapuzar de tele casi me tienen que asistir de la sobredosis de series americanas en V.O y subtituladas. Ahora mismo estoy en México. La Riviera Maya para quien la quiera, pero cuando todavía estaba en Chetumal (con tele) me he inyectado en vena a Geena Davis de presidenta (madre mía, si sale Mark Paul Gossleaar, el churubito rubio de Salvados por la campana), Medium, capítulos de Mujeres desesperadas avanzados, también avanzados de Lost y anuncios de cremas antihemorroides. Un tipo se acerca a un wáter. Primer plano del wáter e inmediatamente primer plano del señor casi con cara de Macauley Culkin en Solo en casa y con almorranas. No hombre, no sufra, que tenemos una crema estupenda. Pero sobre todo las promos de The Swan 2 (reality de transformación de feas en guapas, que yo estoy segura de que quedan peor; acuérdense del programita de la Obregón) o de The Bachelor en versión chica (fulanita fue despreciada por menganito en la edición masculina, ahora ella se venga eligiendo maromo). Esos me los voy a perder. Demonios, ¿Paz Padilla? No sé si quedarme. Antes muerta que sin silla delante de mi tele.
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