
Como ya he dicho alguna vez, Iker Jiménez me da miedo. Me dan miedo él, su peinado y sus fans. Por eso me corté a la hora de glosar en su dÃa las tetas de Carmen Porter (me chifla el nombre), aunque lo cierto es que semana a semana el escote fue haciéndose más y más discreto. Lo mismo es que el plató se les llenó de (más) fantasmas. Me corté mucho más cuando me di cuenta de que Carmen Porter es la mujer de Iker. Tampoco linké (menudo palabro, sorry) los vÃdeos de Friker Jiménez. Pero esto ya me supera. Y me voy, que tengo una cita con Protección de Testigos.
Ya lo sé, los links están al revés. Es que ya están empezando a pasar cosas extrañas.
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