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Blogs EAT&FIT por Carla Sánchez Zurdo

Huesos más fuertes contra la osteoporosis

Huesos más fuertes contra la osteoporosis
Carla Sánchez Zurdo el

 

¡Buenos días!

Con el paso del tiempo nuestros huesos sufren una pérdida de la densidad ósea, es decir, perdemos cantidad de tejido de nuestros huesos. Esto es debido al desgaste cotidiano, a cambios hormonales (es una patología que afecta sobre todo a mujeres a partir de la menopausia), tratamientos farmacológicos, el tabaco, etc…

Los síntomas se traducen en cambios en la postura o en la forma de nuestro cuerpo siendo la columna un gran afectado y además, se produce un aumento de las fracturas de huesos.

Para evitar que la osteoporosis se adueñe de nuestra vida debemos mantener una alimentación sana y equilibrada, dando importancia a los alimentos ricos en vitamina D y calcio. La actividad física es otro gran aliado para combatir la osteoporosis; ejercicios como caminar, bailar, planificaciones de fuerza, siempre adaptada a la edad y nivel de la enfermedad, van a ayudar a que el calcio se afiance a nuestros huesos haciéndoles más fuertes y resistentes.

 

¿Por qué es importante la vitamina D?

La vitamina D tiene como función principal la regulación de los niveles de calcio en sangre y mantener un buen estado en la mineralización de huesos y dientes.

Se puede obtener a través de dos vías:

  • Mediante la acción de los rayos solares, siempre con protección como hemos dicho en artículos anteriores.

 

 

  • Por medio de la dieta.

 

 

La vitamina D se encuentra principalmente en el hígado de pescados grasos, la carne, las aves y pescados no grasos en menor concentración.

La ingesta recomendada estás en torno a los 5 microgramos al día, considerándose como ingesta máxima tolerable una cantidad de 50 microgramos al día.

El raquitismo y la osteomalacia son las principales enfermedades carenciales asociadas a esta vitamina, constituyendo un grave problema en países con dietas deficitarias y países no soleados. En ambos casos se produce una descalcificación del hueso, apareciendo blando y flexible, deformándose con facilidad.

El raquitismo se produce en recién nacidos, siendo más frecuente entre los 6 y 18 meses, se caracteriza por falta de crecimiento y deformidades en el esqueleto.

La osteomalacia es el raquitismo del adulto y aunque es menos frecuente puede aparecer durante el embarazo, la lactancia y en personas que no se exponen al sol.

 

 

Atentos al próximo post que veremos como aportar calcio para mantener nuestros huesos fuertes y además, que debemos comer si somos intolerantes a la lactosa.

 

¡Un besito!

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