Un informativo cualquiera. Digamos que el de Telecinco al mediodÃa. La noticia, la del suicidio de Maleleine en Alicante. Primero, los hechos, luego, el hijo llorando; un miembro de la Asociación Derecho a Morir Dignamente; los vecinos, que aseguran que ella nunca dijo nada de suicidarsre (sà hombre, lo va a contar a todos los que ahora se escandalizan, no te digo, y a al hijo también, por supuesto), y, cómo no, una entrevista a un afectado de ELA, la misma enfermedad que ella tenÃa, un tipo que la conocÃa y que apela a la conciencia de cada uno. (En el Telediario de La Primera no tiraron por los afectados de ELA pero sacaron a uno de la OCU, otras siglas, para hablar de encuestas sobre petición de eutanasia, lo que resultó realmente original; no las encuestas, lo de la OCU.)
Pero a lo que iba. Al mismo tic que cuando Ramón Sampedro se querÃa suicidar y las teles y periódicos mostraban a otras personas tetrapléjicas que no querÃan suicidarse. Nunca entenderé estos caminos informativos. A no ser, claro, que empiecen a sacar también a otros supuestos iguales. O sea, que cuando se suicide uno de esos animales que primero matan a su mujer (que bien podrÃan intercambiar los actos) entrevisten a otro que haya matado a la suya y no se ha suicidado. O a un acusado de pederastia que tampoco haya decidido quitarse la vida. O a un tÃo agobiado por las deudas que continúe viviendo. ¿O es que unos suicidios son comprensibles y otros no?
Para desengrasar voy a enlazar a ByTheWay, uno de mis blogs de tv favoritos, con el episodio de The Unit ambientado en Valencia.
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