El domingo, los de Teleobjetivo armaron una pieza sobre cirugía plástica fallida de esas de echarse a temblar. Luego lo arreglaron con una entrevista a Enrique Monereo. Y acabaron, para desengrasar, con una lista de operadas. Las de siempre (Cher, Melanie, Paula Vázquez) y las que nunca habían salido como operadas. En el número uno situaron a ¡Teresa Viejo! Vale que la pinta que tiene ahora (y la voz; en eso coincide con Paula Vázquez) no es la misma que cuando hacía de segunda de Beatriz Pecker en Rockopop, pero no tengo ni idea de si se ha operado o es todo estilismo. Los de Teleobjetivo sabrán. Lo que no entiendo es qué hacen los perros comiendo perros. Ya saben, El buscador (aunque éste se lleva la palma; lo del médico que analizaba los cambios físicos de Belén Esteban es digno de estudio), TNT, Teleobjetivo, 7 días 7 noches… En fin, lo mejorcito y más sensacionalista de la tele. Pues anoche que TNT andaba de lo más comedido, el programa de Teresa Viejo se dio a las orgías televisadas. Aviso de que hay un verbo que no puedo escribir porque esta cosa no me deja, pero ya se imaginan cuál es: el que empieza por efe y acaba por llar. Al empezar ya había avanzado la rubia: ‘Veremos sexo en grupo a plena luz del día en una playa a la que acuden turistas en busca de lujuria y desenfreno’. Y efectivamente (más allá de lo de la lujuria y el desenfreno, que suena como episcopal) las imágenes apoyaban lo que ella decía. ‘Una pareja de españoles ha grabado las imágenes‘. Porque eso de que la envidia es el pecado nacional está tan pasado como lo del desenfreno. El pecado nacional es la cámara oculta. No sabían los franceses de Capdage cómo nos las gastamos nosotros aquí con las cámaras. Somos personas a una cámara pegadas. Pues eso, imágenes de gente practicando sexo en la playa (pero nada como lo de Benidorm, mucho más a lo bruto). También grabaron en una discoteca donde en agosto se celebra la mayor orgía de Europa. Como si le hubieran puesto seguimiento a Catherine Millet un día que quedara con la panda o algo así. Una discoteca donde se puede mirar y participar (si te dejan). Intercalaban eso con totales de un doctor apellidado Brik que aseguraba que mirar a otros era un factor de excitación para la pareja. ¿Y para eso ha estudiado? Pero lo mejor llegaría con el plató, donde estaba el tío de la cámara oculta con la cara oculta. Y algunos invitados más (Teresa Viejo había dicho que hablaría con personas que participan habitualmente en orgías, como el que participa habitualmente en reuniones de Tupperware). Y allí había una señora difuminada y un tipo con la cara descubierta, pelo rojo y una trenza de perroflauta que ha montado una empresa para organizar orgías llamada (a ver si lo puedo escribir) F-o-l-l-a-r-t-o-u-r. ‘¿Y por qué empieza con esta idea?’ (Teresa). ‘Porque me gusta F…’ (el rijoso del pelo rojo). Pero la cosa no quedó ahí, luego se fueron a un club de intercambio de parejas andaluz donde la gente f…aba y hablaba a la cámara con máscaras (de las de Tom Cruise en Eyes wide shut) y con toda su voz. Como si así sus vecinos no los fueran a conocer. Hoy serán la comidilla (y la pepitilla). Más tarde, la candidata de la semana a Chica 7 días 7 noches (aunque más bien parecía candidata a pelandusca de la semana) presentaba sus poderes. Se tumba la tía en una roca y empieza a restregarse chocolate, por supuesto, en las tetas. Chocolate que luego se quitaba en la ducha (frotándose mucho más). Yo no sé qué pensará realmente Teresa Viejo del programa que presenta pero casi me quedo con los sapos que normalmente le endilgaban a Alicia Senovilla (verdades, castillos…). Menos mal que ya entrada la madrugada, en Cuatrosfera, estrenaron Los Oblongs. Una burrada, pero una burrada divertida. South Park es Heidi a su lado. El padre es un tronco, el hijo pequeño va a una escuela para psicópatas, la madre es calva, la hija tiene un asqueroso apéndice en la cabeza, los mayores son siameses… Es que viven en zona de detritus tóxicos. No se la pierdan,aunque sólo sea un día. De Kung Fu, no digo nada, pequeños saltamontes.
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