Me llama por teléfono Mónica Hoyos y en lugar de su habitual tono divertido y acelerado la escucho más lenta y dolida. Me cuenta que esa misma mañana cuando iba al colegio con su hija ha sufrido un percance con el coche. “Una señora que debía creer que circulaba por la M-40 nos ha embestido. Menos mal que la niña iba con su silla homologada y el cinturón pero ha pegado tal grito de pavor que casi me muero del susto.
He salido como una leona, estaba asustadísima por mi hija. Nos hemos ido a un centro de salud y me han puesto un collarín durante quince días por un esguince de cervicales. La niña tiene una contractura pero gracias a Dios está bien”. Mónica recuerda que fue hace nueve años cuando también tuvo un accidente de coche peligrosísimo por el que dieron cuatro vueltas con el coche cuando viajaba con su ex Carlos Lozano. “Nunca más había tenido un susto, ha sido dejando a la niña en el colegio. Cada vez que lo pienso me pongo mala”. Pero éste no es el único sofocón para Hoyos. Días atrás presentó un producto de belleza y se armó la marimorena con los medios de comunicación.
“Había firmado un contrato para atender a una serie de medio pero no para entrar en directo en programas y dar entrevistas a diestro y siniestro”. Mónica, que la Navidad pasada la pasó junto a Cayetano Martínez de Irujo y sus hijos en la casa del jinete en Kenia, confiesa que ya sólo son amigos y no entiende a quien la critica por haber posado en el “Hola” con estilismo de Naty Abascal. “Desde hace diez años he hecho reportajes en esa revista, no sé a qué viene decir que es ahora cuando por fin me hacen un posado elegante”. Otra cosa que me aclara es que no está citada como testigo en la demanda de Ivone Reyes contra Pepe Navarro por supuesta paternidad de su hijo Alejandro.
“En esos años yo no conocí a Ivonne, nuestra amistad viene de después”. Lo que sí tiene claro es que no va a pasar ni un comentario más contra su imagen y de ahí que a partir de ahora a más de uno le va a exigir que rectifique o llame a su abogado para verse en los tribunales. “Hay cosas que no se pueden consentir y no voy a tolerar que pongan en mi boca palabras que no he dicho o me acusen de cosas que no he hecho”, puntualiza.
Cosas de casa