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Blogs El blog de Edurne Uriarte por Edurne Uriarte

La correcta incorrección política de Mr. Bean

Edurne Uriarte el

Rowan Atkinson, más conocido como Mr. Bean, ha soltado esta semana una incorrección política de las que ya no se acostumbran. Ha defendido el derecho de las televisiones a despedir a los presentadores cuando hayan envejecido “demasiado”. Y lo ha dicho en relación con el escándalo armado en Gran Bretaña en torno al despido por la BBC de la presentadora Miriam O´Really (en la fotografía, junto a Rowan Atkinson), la posterior demanda judicial de ésta  por discriminación contra los viejos y su triunfo ante los tribunales.

Y yo que abomino de estos informativos televisivos llenos de jóvenes y guapos bustos parlantes que no me comunican nada y que añoro informativos de autor con arrugas incluidas como los de José María Carrascal o Jesús Hermida, lo cierto es que estoy de acuerdo con Mr. Bean. Él mismo ha puesto un perfecto ejemplo de lo que quiere decir: es como si Pierce Brosnan pusiera una demanda a los productores de James Bond por haberle despedido debido a su excesiva edad. O, añado, como si Naomi Campbell pusiera otra demanda a una marca de cosméticos por dejar de contratarla como imagen de la casa tras haber cumplido los cuarenta.

Todas las industrias basadas en la imagen favorecen y premian la juventud y desprecian y desechan la vejez. O lo aceptamos con todas sus consecuencias o las llevamos a todas y cada una de ellas a los tribunales.

Otra cosa es que a algunos nos gustarían los cambios en ciertas esferas. Por ejemplo, en los informativos, con mujeres y hombres llenos de arrugas pero también de conocimientos, autoridad y liderazgo. Pero eso depende de la sociedad, de que decida premiar con audiencias a quienes se atrevan con esos cambios.

Estoy leyendo La dama del lago de Raymond Chandler, escrita en 1943. Aquello sí que era incorrección política. Escribe Chandler: “Dentro olía a viejo, como a tres viudas tomando té”. No añoro esos tiempos, desde luego, pero, de ahí a pasar a las demandas ante los tribunales contra las industrias de la imagen por preferir la juventud, hay un trecho.

Discriminaciones
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