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Blogs De bacterias y batallas por Gonzalo López Sánchez

El fin de la gran mentira del calentamiento global

El fin de la gran mentira del calentamiento global
Gonzalo López Sánchez el

Con demasiada frecuencia, no tenemos tiempo para mucho más que leer “tuits” y titulares “rapiditos”. Si somos uno de esos que van a contracorriente, nos vale con lo que nos cuenta el primo de Cuenca o alguna cosa más leída por ahí, para tener una opinión tan firme y sólida como un mulo. O como una pared de granito. Es el síndrome del “yo opino de que”: La Tierra es plana, nunca llegamos a la Luna, las vacunas son malas, el calentamiento global es mentira (aquí explico por qué es irracional negar el cambio climático). Los que “opinan de que”, normalmente de todo, pueden vocear su ignorancia en las redes sociales. Y así es en parte como llegamos a tener presidentes de pesadilla en algunos países o sociedades de la Tierra plana.

Ayer se publicaron tres estudios en las revistas Nature y Nature Geosciences que vinieron a confirmar, una vez más, que el ser humano está causando el calentamiento global. Una extensísimo registro de factores biológicos y geológicos, que abarca los dos últimos milenios del planeta, confirmaron que el actual cambio climático no tiene precedentes por su extensión y profundidad. Los “opino- dequeistas”, por otra parte, concluyeron que esto es una gran mentira fabricada por un contubernio de incompetentes o de poderes fácticos: es, con mayúsculas, LA GRAN MENTIRA.

De vuelta al mundo de la razón, la ciencia y la experimentación, los datos mostraron cómo la Anomalía Medieval y la Pequeña Edad del Hielo provocaron cambios de temperatura en porciones del planeta, mientras que el actual cambio climático afecta al 98 por ciento de la superficie. También mostraron cómo la velocidad de los cambios actuales no tiene comparación a nada presenciado en los últimos dos mil años. Los volcanes o la actividad solar no alteraron las temperaturas a una velocidad comparable a la que ha ocurrido desde finales del siglo XX.

“Ya no queda duda”
“Ya no queda duda, tal como han mostrado extensamente muchos estudios abordando muchos aspectos del sistema climático, con diferentes métodos y colecciones de datos”, dijo para The Guardian Stefan Brönnimann, investigador de la Universidad de Berna y autor de dos de los estudios.

Según añadió en el mismo medio Mark Maslin, profesor de climatología del University College de Londres, los estudios de ayer suponen un importante avance en la tarea de averiguar cómo el hombre ha cambiado el clima de una forma que no se ha visto antes. “Este artículo debería detener por fin a los negacionistas del cambio climático, que dicen que los aumentos de temperaturas recientemente observados son parte de un ciclo natural. Este artículo muestra la clara diferencia entre cambios regionales y localizados en el clima –como el mínimo medieval o la pequeña edad del hielo– y el efecto realmente global de las emisiones de gases de efecto invernadero”.

Quizás Maslin no tuvo en cuenta un curioso hecho: mientras que la sociedad confía en los científicos para curar enfermedades (con permiso de los anti-vacunas y demás), hacer volar aviones, construir puentes o estudiar el Universo, los negacionistas del cambio climático consideran que no se puede confiar en los científicos para estudiar el clima. Porque, suelen decir, “no se sabe qué tiempo va a hacer mañana”. Esta falacia indica que no recuerdan la diferencia entre clima y meteorología, que no saben que se benefician a diario de pronósticos meteorológicos o que los científicos no son oráculos –como ellos–, sino que proporcionan estimaciones sujetas aun cierto nivel de incertidumbre que incluso expresan en forma de porcentaje.

Los tres estudios de ayer, publicados en dos de las revistas científicas más prestigiosas del planeta, no son los únicos que coinciden en señalar la existencia de un calentamiento global antropogénico. En 2013, un artículo publicado en Environmental Research Letters concluyó que el 97 % de los estudios científicos publicados entre 1991 y 2011, conteniendo los términos “calentamiento global” o “cambio climático global”, coincidieron en vincular emisiones de gases de efecto invernadero con el aumento de temperaturas medido en el último siglo y medio. Su autor, John Cook, explicó que el consenso entre los científicos se incrementó al finalizar ese periodo, por lo que ahora probablemente ese consenso será todavía mayor, según ha escrito en el blog Skeptical Science . Para confirmarlo, está trabajando en un nuevo estudio.

“A medida que el nivel de habilidad de la ciencia del clima se incrementa, aumenta también el consenso sobre el origen humano del calentamiento global”, escribió Cook en el blog. “Lo bueno es que la comprensión pública sobre el consenso científico está aumentando. Lo malo es que aún queda mucho trabajo por hacer puesto que los negacionistas continúan atacando persistentemente el consenso científico“.

En realidad, al consenso científico le importa poco las cuñadeces de cualquier opinador. El problema es que el ruido y la paparrucha minan otro consenso muy necesario: el político. Solo con este podremos afrontar las medidas necesarias para proteger nuestro futuro.

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