Banca Cívica: Treinta meses para un fracaso

Publicado por el Mar 27, 2012

Compartir

En otoño del 2009, cuando la crisis habitaba entre nosotros, dos cajas medianas, Navarra y Canarias, anunciaron la decisión de unir sus intereses y destinos mediante una fusión fría o SIP, siglas que prefiero no detallar para evitar decepción. Se presentó como una brillante, oportuna e inteligente operación anclada en la modernidad. Unos pocos meses después se unió a la aventura otra caja mediana con fama de prudente y eficiente en su gestión, la Municipal de Burgos. Pasados unos meses, empujados por la apretura de las cuentas y la presión suave del supervisor, las tres cajas dieron un paso adelante con la creación de un banco en el que depositar sus activos y pasivos. La fusión fría se calentaba. Las cajas tradicionales mantenían su carácter como titulares de la propiedad del nuevo banco, denominado en femenino: Banca Cívica y aparejado con pretensiones en cuanto a sede social en Madrid, equipo directivo, campaña de notoriedad. Todo poco acorde con el espíritu de las cajas originarias, pegadas a lo local y a la modestia.

Banca Cívica se presentó como una operación visionaria, rentable, con futuro. Pocos meses después se incorporó a la aventura otra caja mayor, la sevillana Caja Sol que buscaba identidad en el nuevo modelo de cajas transformadas en bancos, manteniendo la cáscara tradicional. Caja Sol llegó a Cívica con la decisión de dirigir y dominar el proceso por su condición de primera por tamaño, algo que impresiona mucho en el sector financiero, con grave confusión entre volumen y peso. No siempre lo más grade es más sólido. Además los de Caja Sol constrían un rascacielos en Sevilla, loc aul suele ser anticipo de desastres por llegar.

La suma de las cuatro cajas daba una entidad con más tamaño, pero insuficiente en cuanto a solvencia, como se puso de manifiesto con el primer ejercicio de resistencia efectuado por los supervisores europeos. Lo que se vendió con operación para fortalecer a las cuatro cajas concertadas no daba la talla. Tuvieron que llegar socorros externos y precipitar la salida a bolsa con descuentos en el precio que ponían en cuestión todo lo proclamado hasta entonces. La suma de valor de las cuatro entidades no daba ni la mitad de lo anunciado, los 2,7€ por acción eran un decepcionante resultado.

Y pocos meses después las cuentas siguen sin salir, y no queda otra opción que entregar todo a alguien con capacidad de gestión y potencia financiera para asumir los restos del naufragio. Banca Cívica ha sido una estrella fugaz que deja a sus clientes en el tranquilizador vientre de La Caixa y que ha hecho perder un buen dinero a sus accionistas. Del naufragio se salvan los dos protagonistas de la aventura: Pulido y Goñi, dos ejecutivos que han ido de victoria en victoria hasta la derrota final. Decepcionante aventura, que, felizmente, coloca el cartel de FIN sin llegar a la quiebra.

Compartir

ABC.es

Nuestro Dinero © DIARIO ABC, S.L. 2012

La economía se ha convertido en la principal preocupación de todos nosotros. En este sitio encontrarás pistas certeras para comprender qué está pasando con nuestro dinero. Más sobre «Nuestro Dinero»

Etiquetas
Calendario de entradas
octubre 2017
M T W T F S S
« Apr    
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031