Superratón tenía razón

Superratón tenía razón

Publicado por el Jan 21, 2014

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Como todos ustedes saben, los niveles de vitamina D están relacionados directamente con la exposición a las radiaciones solares (UV-B), de modo que en el período estival la producción de esta sustancia en nuestra piel está aumentada. Esto conlleva importantes beneficios en la prevención de las fracturas óseas, ya que la vitamina D facilita  la absorción de calcio y fósforo; y se ha llegado a asociar en algunas circunstancias a la reducción en la aparición del cáncer debido a su actividad antioxidante (antitumoral) celular mediante la estimulación de genes supresores de tumores p21 y p27, la inhibición de la neoangiogénesis (formación de neovasos por el tumor) y la inducción de muerte celular programada de células que acumulan mutaciones (ej., la células tumorales) . También tiene un efecto beneficioso mejorando la inmunidad innata (primera línea defensiva de nuestro organismo frente a antígenos extraños), regulando la tensión arterial y los niveles de glucosa.

iQué barbaridad! iCuánto bien! ¿Cómo es que no lo sabían? Si ya han pasado la maravillosa frontera de las 40 primaveras,  habrán podido disfrutar de la serie de animación de Superratón. Este héroe de dibujos animados ya nos recordaba al final de cada capítulo que debíamos tomar suplementos vitamínicos y minerales.  Por tanto, no pongan excusas, ya estaban advertidos…

Además de las radiaciones solares, la dieta y los suplementos alimenticios son las otras fuentes de esta joya vitamínica. Los alimentos que suponen una fuente de esta vitamina liposoluble son los pescados grasos como el salmón fresco, y los productos enlatados como el atún, las sardinas, la caballa y el aceite de hígado de bacalao. También disponemos en el mercado de alimentos enriquecidos en vitamina D como margarinas y mantequillas, leche,  yogures, quesos, zumos de naranja y cereales.

En el marco geográfico en el que nos ubicamos, las condiciones climáticas habituales hacen que seamos unos privilegiados la mayor parte del año. Siguiendo con las estaciones del año y para no desentonar,  en la época otoñal e invernal, en gran parte de nuestro país el sol brilla por su ausencia ¿Es recomendable suplementar nuestra alimentación con vitamina D en estos meses sin sol? En general, con el ejercicio físico y una alimentación equilibrada puede ser suficiente; pero en individuos con baja mineralización ósea por edad, menopausia, malabsorción ó en pacientes que se encuentren en tratamiento con fármacos que aceleren la osteoporosis y la menopausia (ej.,  tratamiento hormonal para el cáncer de mama), sería adecuado añadir suplementos de calcio y  vitamina D. La prevención de fracturas óseas es importante para tener una buena calidad de vida, y si además antioxidamos nuestro organismo, mejor que mejor.  En algunos trabajos publicados se ha encontrado una relación entre los bajos niveles de esta vitamina en sangre y la aparición de cáncer de mama, aunque todavía su papel preventivo no está claro.

Se estima que hasta el 50% de las mujeres y el 25% de los hombres por encima de los 50 años padecerán una fractura porótica (por desmineralización ósea) a lo largo de su vida. Con tan sólo 800 UI de vitamina D diarias más calcio  podemos reducir este riesgo a la mitad. Independiente del efecto antitumoral que pueda tener y basándonos en el beneficio óseo real, me parece una buena medida para estos meses umbríos.

Definitivamente Superratón era un adelantado a su tiempo. Este héroe de los dibujos animados  ochenteros nos transmitía desde el cielo al final de cada capítulo un mensajes bien claro  “……Y no olviden supervitaminarse y mineralizarse……”, y yo me quedo sólo con lo de vitaminarse y mineralizarse, porque sigo pensando que todos los excesos son malos.  Cuánta verdad.  Hasta el próximo blog, amiguitos.

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Cáncer de mama. Recogerá la últimas novedades en el tratamiento integral de esta enfermedad, con especial atención a todo lo relacionado con ell estudio de la resistencia a la quimioterapia de las células madre y a la aplicación de vacunas autólogas con células dendríticas para pacientes con esta patología. Más sobre «Sonría, por favor»

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