Votando en la Asociación de la Prensa

Publicado por el nov 30, 2011

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    Menudo problema, se quejaba Camba, el de estas guerras donde, para defender a la Democracia, lo primero que se exige al ciudadano es que se renuncie a ella.
    Yo, por ejemplo, no soy muy de votar.
    –La última vez que dije “te quiero” los alemanes invadieron París -dice Bogart en “Casablanca”.
    O algo así.
    Pero esta mañana una amiga me sacó de la cama al grito de “¡A votar, que nos quedamos sin médico!”
    Y, como buenamente he podido, me he echado a la calle, camino de la Asociación de la Prensa, dispuesto a votar.
    Por el camino he ido dándole vueltas a nuestro carácter democrático, aprendido en los toros.
    –Nada lo es más, en efecto, que aquella representación de la autoridad (el presidente), expuesto allí a la intemperie, frente a la crítica de la muchedumbre. El régimen popular impera. Sale un toro manso. Unos claman: “¡Fuego, fuego!” Otros: “¡No, no!” El presidente, con su mano vacilante entre un pañuelo blanco y uno rojo, mira, escruta, recuenta las mayorías. Al fin, creyendo contentar al mayor número, saca tembloroso un pañuelo. Los favorecidos aplauden. Los otros increpan. Míster Brower exclama: “¡Oh, admirable libertad democrática!” Y escribe rápidamente en su cuadernillo, relacionando todo aquello con las Cortes, los Fueros y el Justicia de Aragón.
    En la mesa de votar hay tantas candidaturas, o eso me parece a mí, como periodistas en el censo, y a uno le gustaría votar a la candidatura que ofreciera el mejor cartel para la Corrida de la Prensa de 2012, que es un desastre desde hace lustros, pero que sirve para que el presidente de turno vea los toros de gañote, en barrera y al lado del Rey.
    Me dicen que todavía están tanteando ganaderías, y en cuanto a toreros, Julián, como siempre.
    No me interesa.
    Pero entonces aparece mi amiga con un sobre en la mano y me dice que ya puedo ir depositándolo en una urna, si quiero seguir visitando a don Pedro, el médico, que es eminente y agradable, cada vez que me duela un codo o me pueda la tos.
    Y eso es lo que he hecho.

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