Una ciudad organizada para los muebles

Publicado por el mar 12, 2012

Compartir

 

lista.jpg

    Mi acera es ancha, y bien que lo pago en el recibo del Ibi. No sé en pulgadas, pero en baldosas mi acera en la calle de Lista tiene un ancho de dieciocho. A peatón por baldosa, hay que ver lo que son dieciocho tiarrones en fila para marcar un ancho de acera. Y, sin embargo, a la hora de pasearla, la acera se le queda al peatón en cuatro baldosas, una vez descontadas las baldosas del puesto del tendero, las de los bancos, las de los árboles y las motos “parqueadas”, como dicen los americanistas. Cuatro baldosas de una acera de dieciocho que el peatón es obligado por el Ayuntamiento a compartir con mandriles en bicicleta, abuelas con perro y mamás con niños de comba. Y todo porque el mundo está demasiado amueblado.
    –Viene a ser –dice el Séneca– lo que yo pensaba en Madrid. Señor, decía yo, ¿cuántos peatones somos? Diez, veinte veces más que los vehículos. ¿Cuánta contribución pagamos? Veinte, treinta veces más. Pues debía correspondernos veinte, treinta veces más de terreno. Son los coches los que debían de ir por las aceras y nosotros por el centro. Pero tiene usted razón: el mundo va siendo una cosa organizada para los muebles.
    Para los muebles… y para ese fascismo de la vulgaridad que son las bicis.

 

Compartir

ABC.es

Una pluma te sentencia © DIARIO ABC, S.L. 2012

La vida al paso (A los cincuenta años. La vida se va quedando atrás como el paisaje que se contempla desde la plataforma de un coche de ferrocarril en marcha, paisaje del cual va uno saliendo... Más sobre «Una pluma te sentencia»

Etiquetas
Calendario de entradas
abril 2017
L M X J V S D
« dic    
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930