Leer es de pobres

Publicado por el Aug 29, 2013

Compartir

librocalle

El pobre Larra (conocí a un director de periódico que maldecía su suerte por haber sido invitado a un coloquio sobre “un tal… ¿Larra?”), otro Mariano de España, dijo famosamente que en España escribir es llorar.
Yo he oído a gente bien decir que llorar (en un entierro, por ejemplo) es de pobres. Por eso los reyes ingleses no lloran.
Pero la discreción inglesa es griega. Cuando Eurídice oye el relato del suicidio de su hijo que hace el mensajero, no llora: se retira.
Al conocer la desgracia de su hijo, no ha juzgado decente lamentarse delante de la ciudad y va al interior de su palacio a decir a sus doncellas que lloren ese duelo doméstico.
¿Dónde estuvo alguna vez la discreción española al escribir?
Además, yo he llegado hoy a la conclusión de que en España lo que es de pobres no es llorar, sino leer.
De hecho, aquí ya sólo leen los pobres.
En mi calle hay un pobre que pide libros viejos al segurata del Instituto de la Juventud y se sienta a leerlos (“El Infierno” de Dan Brown tiene en las manos) frente al espejo de la crisis (un escaparate abandonado) con una devoción como la de San Ambrosio cuando lo sorprendió San Agustín leyendo en soledad y silencio:
Cuando leía sus ojos se desplazaban sobre las páginas y su corazón buscaba el sentido, pero su voz y su lengua no se movían.
Habrá lectura mientras haya mendigos.

Compartir

ABC.es

Una pluma te sentencia © DIARIO ABC, S.L. 2013

La vida al paso (A los cincuenta años. La vida se va quedando atrás como el paisaje que se contempla desde la plataforma de un coche de ferrocarril en marcha, paisaje del cual va uno saliendo... Más sobre «Una pluma te sentencia»

Etiquetas
Calendario de entradas
septiembre 2017
M T W T F S S
« Dec    
 123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930