El payaso del paso de cebra

Publicado por el sep 24, 2014

Compartir

blog payaso

De niño, yo quería ser payaso contra Nolo Tonetti, el triste (“augusto”) de los Hermanos Tonetti, que luego se suicidó, dándome mucho que pensar. Años después leí en una entrevista que Cioran, que siempre había defendido la idea del suicidio como lo único que hace soportable la vida (por eso proponía su estudio en los colegios), se había tirado toda su vida impidiendo a muchos tonettis suicidarse.
Recuerdo una ocasión en que durante tres horas paseé por el Luxemburgo con un ingeniero que quería suicidarse y al final lo convencí de que no lo hiciera, que lo importante era haber concebido la idea, saberse libre.
Este vaivén del suicidio me ha ido y venido al ver a un hombre vestido de payaso pedir limosna en un paso de cebra. Yo sabía que el hombre no podía ser de aquí: aquí la gente huye de los payasos porque lo snob es huir de la tristeza, y bastante tristes son las vidas que hoy tienen los snobs.
Pues no sé si a mí me hace gracia que pidan –dice uno que tampoco sabe si le hace gracia dar.
El payaso se ha quedado solo (los peatones, por no cruzarse con el payaso, cruzan por fuera del paso de cebra, dejándose matar) y su soledad es la de miles como él: solitario en la muchedumbre.
Es el H. C. E. (Here Comes Everybody) de Joyce.

Compartir

ABC.es

Una pluma te sentencia © DIARIO ABC, S.L. 2014

La vida al paso (A los cincuenta años. La vida se va quedando atrás como el paisaje que se contempla desde la plataforma de un coche de ferrocarril en marcha, paisaje del cual va uno saliendo... Más sobre «Una pluma te sentencia»

Etiquetas
Calendario de entradas
abril 2017
L M X J V S D
« dic    
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930