El buey de los pescados

Publicado por el ene 23, 2013

Compartir

OJOS.jpg

    En la Santa Lucía de Lorca todas las calles estaban llenas de tiendas de óptica: en las fachadas miraban grandes ojos de megaterio, ojos terribles, fuera de la órbita de almendra que da intensidad a los humanos, pero que aspiraban a pasar inadvertida su monstruosidad fingiendo parpadeos de Manueles, Eduarditos y Enriques.
    –Santa Lucía fue una hermosa doncella de Siracusa. La pintan con dos magníficos ojos de buey en una bandeja.
    Nada más lorquiano en Madrid, hoy, que este manjar extraño, un plato con los ojos del besugo, que es el buey de los pescados, en la noble mesa de un restaurante de veras popular, a cuatro pasos del Madrid Fusión, donde los más graves alquimistas de la cocina, para asombrar a los oficinistas, juegan a combinar las chispas de un afilador con el humo de sus redomas.
    Yo aprendí a mirar los ojos de besugo en la antigua Casa Polvorilla, en Burgos, la ciudad donde, al decir de Arzak, quiromante de las cazuelas, no se come mal.
    ¡Cráneo privilegiado!
    Dos ojos de besugo como dos amuletos del mar.
    Desplantes de la fortuna.
    –No hay prenda como la vista –dice el ciego de esquina.
    Et lux perpetua luceat eis.

Compartir

Anterior

Siguiente

ABC.es

Una pluma te sentencia © DIARIO ABC, S.L. 2013

La vida al paso (A los cincuenta años. La vida se va quedando atrás como el paisaje que se contempla desde la plataforma de un coche de ferrocarril en marcha, paisaje del cual va uno saliendo... Más sobre «Una pluma te sentencia»

Etiquetas
Calendario de entradas
abril 2017
L M X J V S D
« dic    
 12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930