No hay cacería, sino una oposición leal a una acción de gobierno disparatada

Publicado por el Sep 28, 2018

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En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la portavoz del Gobierno acusó al PP y a Ciudadanos de “promover una campaña de acoso al Gobierno incomparable en democracia”, tildándola de “cacería”. Añadió que ambos partidos están “boicoteando la gobernabilidad” “para impedir que continuemos con la agenda del cambio”.

Las lastimeras quejas del Gobierno no resisten un sereno análisis. Veamos.

Habría una campaña de acoso, incluso una cacería, si la tesis doctoral de Pedro Sánchez  hubiese sido un verdadero trabajo de investigación, realizado en solitario por él, con manejo directo de las fuentes, aportando actividad creativa real e identificando con comillas los pasajes de las obras ajenas. Pero la realidad ha demostrado que las criticas generalizadas a esa pantomima de tesis son ciertas, por lo cual ¿qué pretendía el gobierno que la oposición las pasara por alto y se callara? Eso es lo que sucede en las dictaduras bananeras, pero no en los países democráticos como España.

En el acierto en el nombramiento de los ministros, que es competencia exclusiva del presidente del Gobierno, la realidad indiscutible es; 1) que dos ministros dimitieron, 2) que una ministra ha mentido, y que le han grabado llamándole “maricón” a un magistrado que hoy es su compañero de gobierno, acusando a magistrados del Tribunal Supremo y a fiscales de irse con menores en un Seminario celebrado en Cartagena de Indias (Colombia) y jaleando al ex comisario corrupto que la grabó por tener diversas prostitutas dedicadas a obtener información. Eso es lo que se sabe hasta ahora. Y hay un cuarto ministro que, además de navegar por el espacio, rebasó el nivel de limpieza que situó públicamente el propio Pedro Sánchez al utilizar una sociedad interpuesta para adquirir dos chalets, y utilizarlos personalmente sin pagar renta alguna por ello. Lo cual parece indicar a primera vista que puede haber una elusión de impuestos.

Pues bien, nada de esto es imputable a la oposición. Cada ministro, ya sea dimitido o a punto de hacerlo, es responsable de sus actos, ninguno de ellos son inventos de la oposición, sino que son reales y han sucedido, por lo que la respuesta del PP y de C’s, en lugar de ser una compaña de acoso o una cacería, es la conducta responsable que se exige a toda oposición democrática.

Finalmente, lo de “boicotear la gobernabilidad” par impedir que el gobierno continúe con la agenda del cambio merece dos comentarios. El primero es que el Gobierno parece que está ciego: los que de verdad están boicoteando la gobernabilidad son sus socios de moción de censura y especialmente los independentistas que quieren cobrar su apoyo y le exigen nada más y nada menos que colaborar con ellos en la ruptura de la unidad de España. ¿Está pidiendo la portavoz del gobierno que el PP y C’s no se opongan a las pretensiones de los independentistas y que ayuden al cabeza hueca del presidente a la independencia de Cataluña?

Y el segundo es que, si bien la moción de censura fue legítima, el presidente salido de la misma tenía que haber valorado a quién pidió los apoyos para alcanzar la presidencia. Entre los partidos que lo apoyaron figuraban filo terroristas y otros menos violentos con la característica común que desean independizarse de España. Es obvio, por tanto, que Pedro Sánchez es presidente del Gobierno español gracias al apoyo de enemigos de España. Y si las cosas son así, ¿de qué agenda de cambio nos habla la portavoz? ¿pretende que los partidos constitucionalistas que están en la oposición le ayuden a la ruptura de la unidad de España?

El partido socialista actual lleva tiempo desorientado. Se cree que ser heredero de lo bueno que hizo tal partido en otras épocas lo legitima para el sin gobierno  que padecemos y –lo que es muchísimo más grave- pretende que la oposición le ría las gracias y mire hacia otro lado mientras nos ha sumergido en la peor etapa de la democracia.

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