Rajoy, los presupuestos, el PP, Aznar y la sentencia de la Gürtel

Publicado por el May 24, 2018

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Parece que el PP no puede sentirse satisfecho ni un solo día. En efecto, en su columna de hoy en La Voz de Galicia, titulada “Fortuna y virtud del presidente Rajoy”, Xosé Luis Barreiro, uno de nuestros más finos analistas políticos, escribía que “… mientras su despacho oficial amenazaba con arder por los cuatro costados -el caos de Cataluña, las chapuzas de Cifuentes, el terremoto Zaplana, y las fugas de votos hacia Ciudadanos-“, Mariano Rajoy “consiguió hacer dos cosas de muy alta complejidad política: concretar, diferenciar y establecer el orden de importancia de todos los problemas que se acumulan sobre su mesa, para darle prioridad absoluta a aprobar el Presupuesto; y demostrarle a todos los que entienden algo de política que, incluso en este momento, no es posible construir una alianza más ventajosa y viable -para gobernar o para impedir que se gobierne- que la que representa el PP, con C’s, PNV, UPN, FA, CC y NC”.

Y concluía “No se trata de echar las campanas al vuelo. Pero creo que en el día de ayer hemos vivido un precioso episodio de política clásica, o de una certera apuesta por el sistema, que trata de evitar que el barco se hunda. Y todo se debe, creo yo, a Rajoy y Urkullu, que han decidido seguir, como políticos, la misma receta que el farmacéutico León Felipe le aplicó a los poetas noveles: «Sistema, poeta, sistema. / Empieza por contar las piedras… / luego contarás las estrellas».”

Pues bien, no habían pasado ni 24 horas desde la aprobación de los Presupuestos cuando se hizo pública la sentencia del Caso Gürtel en la que el PP es condenado al pago de 245.429 € en la condición de partícipe a título lucrativo. La sentencia, que tiene un voto particular del presidente de la Sala en el sentido, entre otros, de no condenar al PP, no es firme, ya que cabe recurso de casación ante el Tribunal Supremo. Todo parece indicar que dicha resolución será recurrida ante este Tribunal y no hay que descartar que en el Alto Tribunal pueda prosperar la tesis defendida por el presidente de la Sala de la Audiencia Nacional.

Lo que me interesa subrayar, sin embargo, es que los hechos que se juzgaron y por los que se condenó al PP ocurrieron durante el tiempo en el que el presidente del partido era José María Aznar, y no Mariano Rajoy. A pesar de lo cual ha sido el actual presidente del Gobierno el que ha tenido que dar la cara y comerse el marrón.

No desconozco que el PP es una persona jurídica, y que la condena como partícipe a título lucrativo ha recaído sobre la formación política como tal. Pero si esto es cierto, también lo es que cada uno debe ser responsable de sus propios actos, haciendo honor al refrán de que “cada palo aguante su vela”. De ser esto así, el reproche político debería soportarlo el que estaba entonces al frente del partido, el señor Aznar, y no quién años más tarde parece haber puesto orden económico en el PP. Soy consciente de que en la España justiciera de hoy mi tesis no vende. Hoy mola más darle palos al que está aunque no sea él el que los merezca. Pero no me importa, yo no trato de satisfacer la sed de venganza de nadie, sino estar a gusto con mi propia conciencia.

 

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