Sigue el esperpento “Podemita”

Publicado por el nov 24, 2016

Compartir

Un representante de Podemos en Alicante ha difundido durante algún tiempo un comentario en Twitter sobre Rita Barberá, en el que decía: «no quiero hacer leña del árbol caído, mejor quemarla, puede arder 7 días y calentar una familia sin recursos». No cabe duda de que Podemos ha traído a nuestra realidad una nueva política, pero me atrevo a asegurar que, además de cruel e irrespetuosa con los adversarios políticos (incluidos los muertos), es esperpéntica.

En el diccionario de la RAE, se entiende por “esperpento”, en su primera acepción “Persona, cosa o situación grotescas o estrafalarias” y en su segunda “Concepción literaria creada por Ramón M.ª del Valle-Inclán hacia 1920, en la que se deforma la realidad acentuando sus rasgos grotescos”.

Pues bien, en esa  irrefrenable inclinación que tienen los “Podemitas” a teatralizar  la política, han aprovechado incluso algo tan serio como la muerte de Rita Barberá para mostrarse como son: gente grotesca y canalla que no respeta si quiera el deseo de “que descansen en paz”, que es el que muestra de todo biennacido a los muertos.

A los de Podemos no les bastó con montar el espectáculo de retirarse del hemiciclo durante el minuto de silencio que guardó respetuosamente el Congreso en memoria de la mencionada senadora, alegando como disculpa que era “una corrupta”. Por si esto fuera poco, el indeseable representante de Podemos en Alicante se ha permitido la supuesta broma macabra (a las que parecen ser muy aficionados, como sucedió con Zapata el concejal de Madrid), de proponer que fuera quemada para que ardiera siete días y calentara a una familia sin recursos. Tan despreciable Tweet suscita los tres siguientes comentarios.  

El primero es que ya parece cada vez más claro que a los “Podemitas” no les gusta trabajar gestionando los asuntos políticos diarios que tienen encomendados. En lugar de ello, prefieren holgazanear poniendo su actividad en la escenificación de gestos mediáticos que solo exigen palabras y actitudes, y que son los que hacen ascender al sujeto que los protagonizan en la escala de los vagos, mediocres e ignorantes que integran dicha formación.

El segundo comentario es que el fundamento que alegaron los “Podemitas” para no guardar en el Congreso el minuto de silencio, esto es: la supuesta corrupción de Rita Barberá, carece del más mínimo elemento probatorio. Es una simple afirmación que no está respaldada por ninguna resolución firme de los Tribunales a los que, según la Constitución, les corresponde administrar en nombre del Rey la justicia que emana del pueblo. Y lo que es aún más grave: la conducta de la senadora estaba además amparada por la constitucional presunción de inocencia.

Y el tercero es que si éstas eran las deleznables aportaciones que venían a hacer los “Podemitas” a la vida política española hubiera sido mejor que se quedaran parlamentando en sus ineficaces asambleas de Facultad. Y es que hablar de utilizar un cuerpo humano para calentar a una familia sin recursos, además de ser absolutamente demagógico, revela la afición que tienen estos sujetos por quemar a los que no piensan como ellos, pues conviene recordar que ya Rita Maestre asaltó la capilla de la Universidad Complutense al grito de ”arderéis como en el 36″.

Con todo, lo que realmente me pregunto es si el paulatinamente menguante número de españoles que los votaron siguen estando de acuerdo con el esperpento que no cesan de mostrarnos día a día. Porque, visto lo visto, si viviera hoy un escritor con el genio satírico de Quevedo tal vez escribiría que vio en el Infierno a un “Podemita” lavándose compulsivamente la boca y preguntando por el porqué de impulso tan irresistible, el “Podemita” respondería “porque me la manché mucho durante la vida”.

Compartir

ABC.es

Puentes de Palabras © DIARIO ABC, S.L. 2016

Todos, incluso los menos interesados por la política, tenemos una ideología, es decir, un conjunto de ideas sobre el modo en que deben gestionarse los asuntos públicos. El ideario de cada uno es como los aluviones de un río: Más sobre «Puentes de Palabras»

Categorías
Etiquetas