Plácido Domingo y el alma del Real Madrid

Publicado por el jul 1, 2016

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Permítanme que me tome la libertad de hablar de algo que tengo el inmerecido privilegio de conocer de cerca: el alma del Real Madrid, cuyo nombre institucional es la “Fundación Realmadrid”. Y lo hago porque anteayer en el marco incomparable del Estado Santiago Bernabéu tuvo lugar una simbiosis prodigiosa que fusionó, a través del Maestro Plácido Domingo, la música total con el espíritu solidario del Real Madrid Club de Fútbol.

Y es que, como seguramente ya sabrán, Plácido Domingo aprovechó el acontecimiento de su setenta y cinco aniversario para liderar un concierto repleto de estrellas cuya recaudación, una vez detraídos los gastos, será destinada íntegramente para uno de los muchos programas socio-deportivos que gestiona la Fundación Realmadrid.

Del concierto solo cabe decir que fue impresionante. El público, que abarrotaba el Estadio, tuvo la fortuna de contemplar, a lo largo de cuatro horas, las actuaciones de un elenco de intérpretes, de diferentes y variados tipos de música y de la danza, que solo puede congregar una llamada con dos voces tan potentes como la de Plácido Domingo y la Fundación Realmadrid. El espectáculo, sabiamente presentado por Bertín Osborne, y en el que Plácido Domingo mostró que ha nacido para la música y el canto, fue soberbio, y creo que no exagero ni un ápice si digo que será difícilmente olvidable para los asistentes.

Con todo, lo que más me interesa subrayar es el destino de los beneficios: las escuelas socio-deportivas del Real Madrid en Méjico, porque me permitirá dedicar unas líneas a la poco conocida Fundación Realmadrid.

La que es considerada el “alma del Real Madrid”, su Fundación, defiende los valores del respeto, la igualdad, el trabajo en equipo, la solidaridad, la motivación y el compromiso, tratando de convertirse en un referente en el uso del deporte como herramienta educativa y de integración social.

Por eso, lo primero que conviene advertir es que esas escuelas socio-deportivas no cumplen, en modo alguno, la función de servir de cantera para el Real Madrid: no se persigue un beneficio futbolístico. Su verdadera finalidad es utilizar el fútbol como poderoso señuelo para atraer a la juventud y alejarla de los zonas marginales a través de su participación en programas educativos que logren su definitiva integración en la sociedad. Dicho más llanamente: la Fundación ofrece gratuitamente a los niños y jóvenes de los barrios más deprimidos un modo de vida estructurado en torno al fútbol y la enseñanza que logre apartarlos de mundos tan peligrosos como el de la delincuencia.

La actividad de la Fundación tiene carácter nacional e internacional. Hay algunos programas que se desarrollan en nuestro país y muchos otros en números países del mundo. De los que tienen carácter internacional, vale como muestra lo que he dicho sobre las escuelas socio-deportivas de Méjico. Como ellas, hay otras 261 en total repartidas en América (219), África (42), Europa (10), zona Asia-Pacífico (23), y Oriente Medio (37).

Entre los programas nacionales, además de las escuelas socio-deportivas, me gustaría destacar los dos siguientes: un proyecto piloto para la recuperación de personas sin hogar y el de las competiciones en Centro Penitenciarios. Con el primero, se pretende utilizar las herramientas de la psicología del deporte y sus valores  para fomentar la reinserción y reintegración de este colectivo en la sociedad. Y con el segundo recurrir al fútbol y al baloncesto para organizar un campeonato entre los Centro Penitenciarios que mejore el estado físico y psicológico de los reclusos.

Por fortuna, con ser mucho en sí mismo, el futbol en el Real Madrid no es la única actividad que desarrolla el que ha sido considerado por la FIFA como el mejor club del siglo XX.

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