¿Y si…?

Publicado por el Feb 13, 2016

Compartir

El título de la presente entrada se debe a que, como habrán podido comprobar los que leen habitualmente este blog, he venido dando como posibles casi todas las hipótesis. Así, consideré que lo mejor era un gobierno tripartito de los partidos constitucionalistas; luego un gobierno del PP apoyado por Ciudadanos y con la abstención del PSOE; después me incliné porque iba a haber nuevas elecciones; y hace bien poco sostuve, no sin desaliento, que estaba hecho el pacto entre el PSOE y Podemos. Visto lo cual les agradezco su paciencia al tiempo que admito que puedo haber perdido toda credibilidad.

Lo único que puedo alegar en mi defensa es que no es fácil separar el deseo de la realidad, y que, a pesar de que mi estado habitual es de optimismo, a veces pongo en práctica una especie de “pesimismo táctico”; esto es, digo que va a suceder lo peor para tratar de gafarlo.

Pues bien, hoy vengo con otra hipótesis a la que me conduce una reciente conversación con alguien a quien tengo por muy bien informado, y que me pareció confirmada por ciertos indicios que creí observar ayer tras la reunión entre Mariano Rajoy y Pedro Sánchez. Pero prometo desde ahora que, dados los fracasos de mis previsiones anteriores, si la conjetura que voy a exponerles se hace realidad, no pienso  atribuirme mérito alguno escribiendo “esto ya lo pronostiqué yo”.

Empiezo con lo que creo haber advertido de la reunión mantenida ayer entre el presidente en funciones y el candidato a la investidura. Vi a Mariano Rajoy más resignado de lo habitual y, en cambio, a Pedro Sánchez con la seguridad y el semblante relajado de quien se siente ya como próximo presidente del gobierno. Y es que cuando uno tiene la certeza de que va a conseguir lo que tanto anhela se vuelve más generoso y condescendiente con el supuesto perdedor. Dos fueron las muestras de esta generosidad a la que me refiero: 1) que en plena operación de registro por orden judicial en la sede del PP de Madrid Pedro Sánchez no aprovechó la ocasión para fustigar una vez más a este partido, y 2) que restara importancia, y lo atribuyera a una simple inadvertencia, que el presidente en funciones se abrochara el botón de su americana en lugar de estrecharle la mano tendida.

Y qué es lo que me han dicho que va a suceder, se preguntarán ustedes con impaciencia. Pues que el PSOE y Ciudadanos van a formar gobierno bajo la presidencia de Pedro Sánchez con algunos independientes gracias a la abstención del PP. A favor de esta solución se aducen los siguientes argumentos. Primero, que hay que evitar a toda costa la entrada de Podemos en el gobierno, porque eso sería una verdadera catástrofe para el país. Segundo, que el PP debe refundarse estando en la oposición ante la constante salida a la luz de episodios antiguos de corrupción (cierto que el PSOE tiene otros muchos, de mucha mayor cuantía y con el dinero europeo para los parados, pero las cosas a veces son así). Tercero, que la presencia de Ciudadanos en el gobierno aseguraría grandes dosis de sensatez y moderación, que faltarían por completo si gobernara Podemos. Y cuarto que dados los resultados electorales no se trata de elegir entre lo mejor y lo bueno, sino entre lo menos malo y lo peor.

Es verdad que cualquier opción que deje fuera al PP, que fue el partido más votado, es injusta. Lo es también que, de darse la hipótesis comentada, sería la primera vez que gobernarían partidos perdedores. Pero los resultados son los que son y la opción del PSOE y Ciudadanos parece ser la menos dañina para España.

Compartir

ABC.es

Puentes de Palabras © DIARIO ABC, S.L. 2016

Todos, incluso los menos interesados por la política, tenemos una ideología, es decir, un conjunto de ideas sobre el modo en que deben gestionarse los asuntos públicos. El ideario de cada uno es como los aluviones de un río: Más sobre «Puentes de Palabras»

Categorías
Etiquetas