¿Es David el secesionismo catalán y Goliat el Estado español?

Publicado por el ago 7, 2015

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Estamos en plena campaña a favor de la independencia de Cataluña y los secesionistas están empezando a calentar el ambiente utilizando un leguaje que, como poco, es provocativo. Como muestra permítanme que reproduzca la siguiente frase de Artur Mas: “El adversario al cual nos enfrentamos es mucho más poderoso que nosotros; pero David no venció a Goliat porque fuese más fuerte, sino porque era muy astuto y hábil”.

Aplicar el pasaje bíblico de David y Goliat a las relaciones entre los independentistas y España me parece parcialmente erróneo y muy revelador, aunque no en el sentido que pretende el Presidente de la Generalitat.

En efecto, tiene razón Artur Mas en que el Estado español es mucho más poderoso que los políticos independentistas catalanes y sus fieles seguidores. Pero es en lo único que acierta. En todo lo demás, sigue la tónica habitual de equivocarse.

Así, cualquier persona medianamente informada y objetiva es difícil, por no decir imposible, que considere al señor Mas y a los secesionistas “astutos y hábiles”. Todos los pasos que han ido dando hasta ahora han fracasando. Prueba de ello es que en este momento, Cataluña sigue siendo una Comunidad Autónoma que forma parte de España y los catalanes no han dejado de ser, por mucho que les pese a algunos, españoles.

Por otro lado, la coalición CiU, que lideraba Artur Mas, no solo ha ido perdiendo paulatinamente votantes en las últimas elecciones, sino que incluso se ha disuelto, iniciando las formaciones Convergencia y Unió caminos distintos. ¿Dónde están la astucia y la habilidad política del señor Mas?

Pero es que la invocación del episodio de David y Goliat es muy significativa aunque en un sentido muy diferente al que pretende el señor Mas. Prescindiendo de todo su significado religioso y de las implicaciones históricas en las luchas entre los filisteos y los israelitas, desde que adquirí sensibilidad jurídica me pareció que David derrotó a Goliat porque no jugó limpio. Me explico.

Como es sabido por todos, Goliat, un gigantón filisteo, desafió en un combate –y esto es muy relevante- “cuerpo a cuerpo” a cualquier israelita que tuviera el valor de enfrentarse contra él. Y fue el pastorcillo David el que acabó haciéndolo, pero no en una lucha cuerpo a cuerpo, sino empleando un arma (una piedra lanzada con una honda) completamente inesperada por Goliat.

Y es que, en el Diccionario de la RAE “cuerpo a cuerpo”: “Se dice del enfrentamiento entre dos personas, sin armas o con armas blancas, en el que se produce un contacto físico directo entre los adversarios”. No tiene sentido ahora entrar en un debate sobre la caballerosidad de David y si lo que de verdad importaba era ganar a toda costa. Pero convendrán conmigo que luchó contra Goliat saltándose las reglas. Y eso más que astucia o habilidad me parece una conducta tramposa. ¿No será solo en esto en lo que se parecen David y los secesionistas catalanes? Ustedes mismos.

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