El Diccionario y los gitanos

Publicado por el oct 30, 2014

Compartir

En la reciente edición del Diccionario de la Real Academia Española, la palabra “gitano” tiene varias acepciones. La mayoría de ellas podríamos decir que son “neutras” en la medida en que se limitan a fijar descriptivamente el significado de la palabra. Pero hay dos que son “valorativas”, una favorable a los integrantes de este pueblo y la otra desfavorable.

La “favorable” es la tercera acepción: “que tiene gracia y arte para ganarse las voluntades de otros”. El diccionario añade que se utiliza “más como elogio y especialmente referido a una mujer”. La desfavorable es la cuarta: “que estafa u obra como engaño”.

Al parecer esta última significación de la palabra ha indignado a los gitanos y, como informa ABC.es, han convocado una manifestación de protesta porque el Diccionario de la RAE recoge este significado vejatorio.

No pretendo inmiscuirme en esta legítima decisión del pueblo gitano que tiene la más amplia libertad para expresar sus sentimientos y hacer uso del derecho constitucional de manifestación. Si se sienten “agredidos” porque el Diccionario dice que la palabra “gitano” puede ser empleada para referirse a un sujeto que “estafa o engaña”, los que no pertenecemos a ese pueblo poco podemos decir sobre ese sentimiento, salvo respetarlo.

Lo que yo planteo es otra cosa. ¿Es verdad o no que esa palabra es utilizada con esa significación? O dicho de otra manera, ¿no es cierto lo que recoge el Diccionario? Por mucho que pueda dolerle al pueblo gitano sería faltar a la verdad negar que se utiliza en el lenguaje usual la expresión “gitano” para referirse a alguien del que uno no puede fiarse porque suele estafar o engañar.

La cuestión no está, pues, en lo que dice el Diccionario, sino en si a lo largo de su trayectoria como pueblo hubo miembros de su etnia que actuaron de tal modo que causaron que se empleara esa palabra para significar que engañaban o estafaban.

El Diccionario es una obra de unas personas cabales, de gran prestigio, que se rigen por criterios puramente lingüísticos para “fijar, limpiar y dar esplendor” a nuestra Lengua y no porque tengan manías contra todo un pueblo, ni para falsear el contenido de las palabras porque se deba ser políticamente correcto. Porque si el Diccionario no puede recoger significaciones valorativas ciertas ¿suprimimos también la que es elogiosa?

Compartir

ABC.es

Puentes de Palabras © DIARIO ABC, S.L. 2014

Todos, incluso los menos interesados por la política, tenemos una ideología, es decir, un conjunto de ideas sobre el modo en que deben gestionarse los asuntos públicos. El ideario de cada uno es como los aluviones de un río: Más sobre «Puentes de Palabras»

Categorías
Etiquetas