¿A quién creerán los ciudadanos?

Publicado por el ago 21, 2014

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Todos los que viven personalmente un mismo episodio tienen una idea bastante coincidente sobre lo sucedido. Pero son muy pocos los acontecimientos en los que participamos directamente a través de alguno de nuestros sentidos. Sobre la inmensidad de todos los demás no tenemos más conocimiento que el que nos proporcionan los terceros que los han vivido.

Por lo que se ha publicado, tengo noticia de varios sucesos en los que parecen estar implicados políticos de Convergencia y Unió: el Palau, Pallerols y la confesión de Jordi Pujol, por citar solamente aquellos de los que más se ha hablado en los últimos años. La percepción que he recibido de todos esos casos es que son supuestos de corrupción política en los que, además de la propia CyU, había enriquecimientos personales de los sujetos que manejaban los fondos opacos.

Pero también han salido a la luz otros casos de corrupción política que afectan a otros partidos. Por recodar también los más recientes, está el caso Bárcenas en el PP y el caso de los EREs del PSOE.

Las versiones de esos actos de corrupción que ofrecen los implicados (siempre tratan de disculparse más que de admitir su participación) difieren  según se trate de un partido de ámbito estatal o de un partido nacionalista. Los partidos nacionales suelen responder reclamando la presunción de inocencia, mientras que los partidos nacionalistas casi siempre utilizan el argumento de que se trata de un ataque al nacionalismo.

En el editorial del ABC de ayer se decía que los “Pujol” intentaban ampararse en una ficción que los presentaría como “perseguidos políticos” por su filiación independentista.

Puesto que tenemos que creer la versión de otro por no haber vivido personalmente el hecho en cuestión, lo que me pregunto es ¿a quien creerán los ciudadanos? ¿podrá alguien creer que la implicación de los “Pujol” obedece simplemente a que son independentistas y no a que defraudaron? O planteado de otro modo ¿se podría implicar a alguien que jamás se corrompió por el solo hecho de ser un rival político incómodo?

Cada uno es libre de creer a quien desee. Los habrá que prefieran no centrarse en ese hecho concreto, sino en ampliar el ángulo de visión y decir que todos los partidos y algunos de sus afiliados han hecho lo mismo. Habrá otros que más que en el hecho en sí, se fijarán en el momento en que sale a la luz y verán en eso una utilización política del asunto. Pero la pregunta que yo me hago se refiere solo al hecho de la familia Pujol. No hablo, pues, de lo que ha sucedido en otros partidos, ni de por qué sale ahora lo del ex President. Ambas cosas son importantes, pero no para lo que ahora me interesa.

Y con ese planteamiento tan concreto debo señalar que no creo en absoluto la ficción de “perseguidos políticos”. ¿Y saben por qué? Porque la confesión de parte tiene una fuerza arrolladora: fue el propio patriarca el que confesó, por razones que solo él conoce, que en 34 años no había encontrado el momento oportuno para desvelar el inmenso engaño (estos calificativos son de mi cosecha personal) de su defraudación. Y frente a eso, todo lo demás deviene irrelevante.

 

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