Dime cómo fumas y te diré cómo eres

Publicado por el Mar 26,2017

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fumar

Aunque cada vez sea más difícil fumar en espacios privados, y sea un hábito nefasto para nuestra salud, fumar es un lenguaje que puede decir de la personalidad del que fuma mucho más de lo que pensamos. La forma de fumar delata numerosos datos del fumador, como la apariencia que desea proyectar a los demas y su estado anímico en ese momento. Por la manera de agarrar el cigarro o puro se puede incluso interpretar su personalidad y su procedencia.

Hoy en día, el acto de fumar sigue siendo el refugio de muchas personas ante el estrés que supone la vida moderna. La nicotina ayuda a controlar la ansiedad. Dicen que cuando una persona inhala un cigarrillo, inconscientemente invoca el acto de succionar el pecho materno, sintiendo así relajación y seguridad. Sea este freudiano pensamiento cierto o no, el hecho es que la manera de fumar que tiene una persona puede indicarnos si está nervioso, furioso o tiene sentimientos de superioridad.

Además de los gestos de las manos, el cuerpo y la cara del fumador, en la comunicación no verbal se puede hablar también de la dirección y la velocidad a la hora de exhalar el humo.

Por ejemplo, las personas positivas, con gran autoconfianza o que se sienten superiores a los demás exhalan el humo hacia arriba. Por el contrario, las personas que pretenden ocultar algo o que son pesimistas, expulsan el humo  hacia abajo. Por ejemplo, en el ámbito empresarial, si nuestro interlocutor exhala el humo hacia abajo significará que el proyecto no le interesa o que ha decidido no participar en él. Si además agacha la cabeza, su actitud es hostil y simboliza que está enfadado.

El Ché Guevara disfrutando de su cigarro

El Ché Guevara disfrutando de su cigarro

Cuanto más rápido se exhala el humo hacia arriba, más confiado se siente el fumador. Por el contrario, cuanto más rápido lo expulse hacia abajo, más negativo se sentirá.

Topografía del fumador: 

  • Echar una bocanada de humo hacia alguien es una señal de menosprecio.
  • Golpear el cenicero con el cigarrillo muestra nerviosismo e inseguridad.
  • Una persona que exhala el humo para arriba significa que está de buen humor o entusiasmado ante una idea, incluso que está disponible para los otros. Además es un gesto de quien se quiere hacer notar como seguro de sí mismo.  Ojo, también es propio de las personalidades egocéntricas. 
  • Si alguien fuma para abajo tiene un estado de ánimo alterado y no lo quiere decir. Lo mejor es dejarle solo en ese momento. Seguramente este gesto de exhalar el humo para abajo vendrá acompañado de otros gestos que denoten preocupación o molestia.
  • Encender un cigarrillo y apagarlo antes de terminarlo indica intranquilidad y deseos de alejarse.
  • Exhalar el humo por la nariz es señal de una persona muy segura de sí misma y con un gran autocontrol. Es típico de los líderes carismáticos y de quien sabe bien lo que está haciendo.
  • Quien expulsa el humo soplando y por un lateral de la boca, seguramente no sea una persona muy correcta ni leal.
  • Cuanto más rápido se consume el cigarrillo es porque la persona no se encuentra ni demasiado tranquila ni serena. Por otro lado, quien expulsa el humo lentamente es de una persona que o está relajada o busca estarlo.

 

La tristeza no se expulsa con  el humo

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