Menos yihad pero más caballos de Troya para 2012

Publicado por el ene 17, 2012

Compartir

 

jihaddgood.jpg

 

Si alguien esperaba que la muerte de Osama Bin Laden o la primavera árabe nos darían un respiro y amenguarían las previsiones de ataques terroristas islámicos para 2012, que espere sentado. Al decir de los expertos, este año habrá menos yihad pero dará más miedo…porque el peligro procederá menos del núcleo histórico de Al Qaida y más del hijo de vecino de toda la vida que después de pasar pacíficas décadas o incluso nacer en Occidente de repente va y descubre el gusto de la radicalización islámica y la aventura. Los nuevos yihadistas tienen pasaporte norteamericano, australiano y europeo.

 

Según datos aportados por la consultora privada de inteligencia Stratfor, en 2011 se detectaron un total de 12 ataques yihadistas contra intereses occidentales, 8 menos que en 2010. De estos 12, solo 1 partía de Al Qaida propiamente dicha, de la estructura mítica creada en su día por Bin Laden pero que a día de hoy es más como el fabuloso departamento de marketing de una inmensa franquicia versionada por todo el mundo. Una implacable persecución ha arrinconado a lo que queda de Al Qaida en las cuevas de Alí Babá entre Paquistán y Afganistán, en madrigueras ultrafortificadas como aquella donde apareció(y pereció) Bin Laden. Así sus herederos eluden la captura pero también pierden toda capacidad operativa que no sea la de dotar de prestigio sus campos de entrenamiento para aspirantes a terroristas de todo el mundo. Estos invocan la marca Al Qaida, pero en la práctica van bastante por libre.

Grupos o grupúsculos así fueron responsables de cuatro de los grandes (o no tan grandes) atentados yihadistas perpetrados en 2010. En 2011 ni siquiera hubo ataques de este tipo por parte de las “franquicias” de Al Qaida. Todos fueron obra de grupos locales, muchos de ellos integrados por locales occidentales.

Mientras las convulsiones en el mundo árabe dividen (que no extinguen) a los yihadistas en sus países tradicionales de origen, las mejores añadas de terroristas se están dando ahora en Barcelona, Berlín, Londres, Caracas o Nueva York; Internet los cría y ellos se juntan y les basta un barniz muy leve, quince días de turismo de la fe en Afganistán, para estar dispuestos a darlo todo por la causa.

Por supuesto este tipo de yihadista está en lo más bajo de la organización y la capacitación. No llega ni a chusquero -algo que requiere una mínima jerarquía-, siendo más bien una mezcla de becario y espontáneo. Su retrato robot es el joven ciudadano norteamericano de ascendencia paquistaní que trató de hacer estallar un rudimentario coche bomba en Times Square. O el alocado yemení de buena familia que trató de aterrizar en Detroit con la entrepierna forrada de explosivos. Son personajes en esencia patéticos y ridículos, lo cual complica su detección porque, ¿quién va a tomarles en serio antes de que actúen? Y sin embargo basta con que tengan una onza de suerte para poder causar una desgracia.

Lobos solitarios, lo que se dice lobos solitarios puros, hay muy pocos. Hay que ser de una fibra paranoica muy perfecta y muy especial, como la del noruego Breivik, para guisárselo y comérselo todo uno de principio a fin. Precisamente el punto débil operativo de los modernos aspirantes a yihadistas que súbitamente florecen en las sociedades occidentales es que, así sea a efectos de apoyo moral, necesitan mantener algún mínimo contacto con algo o alguien de Al Qaida. En esa fisura tratan de introducirse ahora mismo los servicios secretos y los responsables antiterroristas.

Pero mientras no lo consiguen bueno será estar atento a las tendencias y a las señales de amenaza. En este momento el enemigo está más dentro que fuera. Es más una quinta columna o un caballo de Troya que un monstruo exótico en la lejanía. Probablemente no sea capaz de desencadenar un nuevo 11-S. Pero sí un nuevo 11-M, que es más fácil. Y tenga éxito o no lo tenga, constituye una prueba del nueve para nuestra capacidad de torear a un tiempo seguridad y valores democráticos sin chuparnos demasiado el dedo.

Ojo, por ejemplo, a esta moda de las televisiones saudíes e iraníes en español, que no parece que emitan precisamente reportajes sobre el lince ibérico o el buitre leonado. Ni que se dirijan al público que parece que se dirigen. Ni que la multiculturalidad sea exactamente su objetivo.

Compartir

ABC.es

Piensa lo peor © DIARIO ABC, S.L. 2012

Doctores tiene la política para ver el lado positivo, institucional y trascendente de las cosas. En este blog trataremos de darle la vuelta y hasta la puntilla al más fino análisis. Más sobre «Piensa lo peor»

Etiquetas
Calendario de entradas
marzo 2017
L M X J V S D
« jul    
 12345
6789101112
13141516171819
20212223242526
2728293031